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IES “Fuente de la Peña” (Jaén)
Antología de textos: M. T. Cicerón (
De amicitia
)
Departamento de Latín
Por: Jaime Morente Heredia (profesor de Latín)
“Habiéndome instado tú muchas veces que escribiera algo sobre la amistad, parecióme el tema digno
de ser conocido por todos y digno también de nuestra intimidad; resolvíme, por tanto, de buen grado
a ser útil a muchos accediendo a tus ruegos. En el ‘Catón el Antiguo’, que te dediqué sobre la vejez,
puse la exposición en boca de Catón ya anciano, porque ningún personaje parecía más adecuado
para hablar de aquella edad; pues su vejez había sido muy larga y en esta misma vejez se había
señalado entre todos; así, puesto que de nuestros padres hemos oído que la amistad de Cayo Lelio y
Publio Escipión fue, de todas, la más digna de memoria, he creído que Lelio era el personaje mas
apto para exponer, sobre la amistad, aquellos mismos pensamientos que Escévola recordaba haberle
oído. (4)”
“Tú, te lo ruego, aparta de mí por un momento tu pensamiento e imagínate que es Lelio mismo quien
habla. Cayo Fannio y Quinto Mucio vienen a ver a su suegro después de la muerte del Africano; ellos
empiezan la conversación; les contesta Lelio, y todo su discurso versa sobre la amistad; te
reconocerá a ti mismo al leerlo. (5)”.
A partir de aquí se entabla una conversación sobre la muerte de Publio Escipión entre
los tres personajes y Lelio expone los pensamientos que le consuelan de la pérdida de su
amigo; Escévola y Fannio le ruegan que hable de la amistad en general, haciéndole la siguiente
sugerencia:
“Pero ya que has hecho mención de la amistad y ahora estamos desocupados, me harías un gran
placer, y espero que también a Escévola, si nos hablaras de la amistad, como sueles hacer con otras
cosas que te consultan: qué piensas de ella, cuál te parece ser su naturaleza, que reglas le das (16)”.
Ante este ruego, el anciano en primer lugar manifiesta, haciendo un alarde de modestia,
no ser el más adecuado para tratar el tema:
“No pondría yo dificultades, si confiara en mí mismo; pues el tema es bellísimo y, como dijo Fannio,
estamos desocupados. Pero ¿quién soy yo y qué capacidad es la mía? Costumbre es esa de los
filósofos, y de los griegos, disertar sobre cualquier tema que se les proponga, por imprevisto que sea;
es tarea difícil y exige una práctica no escasa. Por lo cual, lo que se puede decir de la amistad,
pienso que debéis pedirlo a los que profesan este arte (17)”.
A continuación da un consejo a sus interlocutores
.
Y finalmente profundiza sobre la amistad en general haciendo comparaciones con la
relación que él mismo tuvo con Escipión y con las vivencias de otros personajes conocidos.
Así es como Lelio va a ir exponiendo todas las ideas que sobre la amistad tiene el autor
de la obra y con el siguiente orden:
I. CONCEPTO DE LA AMISTAD (18-125). La amistad no puede encontrarse sino
entre los buenos, entendiendo esta palabra en el sentido corriente, no en el rebuscado que le
dan los filósofos; la amistad surge entre los buenos como por necesidad natural, y es fuente
de grandes provechos.
Sólo quienes consideran la virtud como el bien supremo pueden vivir la experiencia
de una verdadera amistad, don únicamente comparable con la sabiduría
, y
pueden disfrutar de las muchas y muy grandes ventajas que contiene
.
II. CUALIDADES DE LA AMISTAD. Su origen (26-32): no nace de la necesidad, ni
es la utilidad su fundamento; antes bien, nace de la misma naturaleza, cuando se hace visible
la virtud
. No hay tampoco que considerarla como instrumento de placeres,
lo cual seria envilecer el más puro y bello de los sentimientos humanos
.
Extensión y limites de la amistad: (33-35) dificultades que encuentra para permanecer
invariable hasta el fin de la vida;
“Oíd pues, hombres excelentes, lo que muchas veces discurríamos Escipión y yo sobre la amistad.
Aunque él decía que no hay cosa más difícil que el que la amistad durara hasta el último día de la