Página 31 - senectute

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Marco Tulio Cicerón
D e l a v e j e z
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eo debet esse contentus.
saberse. Por lo tanto el tiempo que se da a cada
uno es para vivirlo, por esto mismo se debe estar
contento.
70. Neque enim histrioni, ut placeat, peragenda
fabula est, modo, in quocumque fuerit actu,
probetur, neque sapientibus usque ad 'Plaudite'
veniendum est. Breve enim tempus aetatis satis
longum est ad bene honesteque vivendum; sin
processerit longius, non magis dolendum est,
quam agricolae dolent praeterita verni temporis
suavitate aestatem autumnumque venisse. Ver
enim tamquam adulescentiam significat
ostenditque fructus futuros, reliqua autem
tempora demetendis fructibus et percipiendis
accommodata sunt.
Ni siquiera, como gustaría en general, es
necesario que el actor actúe en toda la obra hasta
el final para ser aplaudido. Lo importante es que
en el tiempo que se le asigne actúe con toda
perfección. El breve tiempo de la vida es
suficientemente largo para vivir bien y
honestamente. Si, por ventura, se prolonga
durante mucho tiempo, no sería más doloroso que
la queja de los agricultores que se lamentan de
que, superada la primavera, llega el verano y
después al otoño. La primavera simboliza la
adolescencia y como ésta muestra los frutos
futuros, así el resto de las edades se acomodan a
recolección y guarda de los frutos que son propios
de las mismas.
71. Fructus autem senectutis est, ut saepe dixi,
ante partorum bonorum memoria et copia.
Omnia autem quae secundum naturam fiunt sunt
habenda in bonis. Quid est autem tam secundum
naturam quam senibus emori? Quod idem
contingit
adulescentibus
adversante
et
repugnante natura. Itaque adulescentes mihi
mori sic videntur, ut cum aquae multitudine
flammae vis opprimitur, senes autem sic, ut cum
sua sponte nulla adhibita vi consumptus ignis
exstinguitur; et quasi poma ex arboribus, cruda
si sunt, vix evelluntur, si matura et cocta,
decidunt, sic vitam adulescentibus vis aufert,
senibus maturitas; quae quidem mihi tam
iucunda est, ut, quo propius ad mortem accedam,
quasi terram videre videar aliquandoque in
portum ex longa navigatione esse venturus.
El fruto de la senectud, como he dicho
anteriormente varias veces, es el recuerdo y
acopio de los buenos provechos. Sin embargo
todas las cosas originadas por la propia
naturaleza, se deben tener por cosas buenas. ¿Qué
es más propio, según la naturaleza, que los
ancianos mueran? También alcanza lo mismo a
los jóvenes que se topan con una naturaleza
adversa y repugnante. Me parece que la muerte de
un joven es como sofocar la fuerza de una llama
con un chorro de agua. La vejez por el contrario,
consumido el fuego, se extingue sin violencia, sin
que ellos hagan nada. Las manzanas, si están
verdes, no se desprenden de la rama a no ser con
violencia, por el contrario caen por sí mismas si
están maduras y muy sazonadas. Como la vio-
lencia quita la vida a los adolescentes, la madurez
quita la vida a los ancianos. Una madurez que a
mí me resulta agradable, de tal manera que yo
llegaré a la muerte tranquilamente como si
después de una larga navegación, al llegar al
puerto volviera a ver la tierra.
XX. 72. Senectutis autem nullus est certus
terminus, recteque in ea vivitur, quoad munus
offici exsequi et tueri possit [mortemque
contemnere]; ex quo fit, ut animosior etiam
senectus sit quam adulescentia et fortior. Hoc
illud est quod Pisistrato tyranno a Solone
responsum est, cum illi quaerenti, qua tandem re
fretus sibi tam audaciter obsisteret, respondisse
dicitur: 'Senectute.' Sed vivendi est finis
Siempre es inseguro en la senectud el momento
final. Pese a ello, la vejez se puede vivir
adecuadamente, siempre que se sea capaz de
cumplir una responsabilidad e, incluso, despreciar
la propia muerte. Por lo cual resulta que la vejez
se esfuerza más y tiene mayor ánimo que la
juventud. "Hasta la vejez", respondió Solón al
tirano Pisístrato cuando éste le preguntó hasta
cuándo iba a seguir oponiéndosele tan seguro de