Página 12 - ovidio

Versión de HTML Básico

IES “Fuente de la Peña” (Jaén)
Selección de “textos” de Ovidio (“Metamorfosis”)
Departamento de Latín
Por: Jaime Morente Heredia
todo el mundo la oye. Del mismo modo rechazó el joven a muchas y a muchos hasta el punto de que alguno le
deseó el mismo mal:
“Ojalá ame él del mismo modo y del mismo modo no consiga el objeto de sus deseos” (verso 405).
La diosa de la venganza, Némesis, escuchó esta súplica y provocó el desastre: Narciso se conoció a sí mismo
reflejado en la mansas aguas de una fuente mientras descansaba de una cacería, y en ese momento conoció
también el amor, una irresistible pasión hacía sí mismo.
“Se desea a sí mismo sin saberlo, gusta él mismo a quien gusta, al solicitar es solicitado, y a la vez
que enciende arde” (versos 425-426).
Después de muchos intentos por alcanzar lo inalcanzable se da cuenta de la realidad y no soporta el
sufrimiento que le quita las fuerzas y lo extingue en su juventud: desea la muerte como liberación y derrama
lágrimas que, al caer sobre la superficie de la fuente, enturbian el agua y con ella su propia figura, esto le hace
enloquecer, rasga sus vestiduras y golpea su pecho desnudo, el cual enrojece en contraste con el resto de su
cuerpo; y al volver a contemplarse aún más se gusta, consumiéndose sobre la hierba y cerrando los ojos sólo
como consecuencia de la muerte. Cuando sus hermanas lo buscan sólo encuentran una flor:
“Y ya preparaban la pira y el blandir de antorchas y el féretro; por ninguna parte aparecía su
cuerpo; en vez de su cuerpo encuentran un flor amarilla con pétalos blancos alrededor del centro”
(versos 508-510).
Así se cumplió la predicción del adivino ciego, que alcanzó la fama y una buena reputación; sólo Penteo,
nieto de Cadmo y rey de Tebas como sucesor de su padre o de su abuelo, se atrevió a reírse de él y a
despreciarlo por ser ciego, obteniendo como respuesta estas palabras de Tiresias:
“¡Qué feliz serías si también tú te vieras privado de esa luz y no pudieras ver los ritos de Baco!
Porque llegará un día, que auguro que no está lejos, en que venga aquí un desconocido, Líber
1
, el
vástago de Sémele; si a este no le honras con templos, se te despedazará y disipará por mil lugares, y
con tu sangre mancharás las selvas y a tu madre y a las hermanas de tu madre. Así ocurrirá; pues no
otorgarás a esa divinidad sus honores, y te lamentarás de que yo haya visto demasiado bajo estas
tinieblas mías” (versos 517-525).
Con la narración detallada del cumplimiento de esta profecía termina el tercer libro de las
“Metamorfosis”: Penteo es descuartizado por la acción de las bacantes enajenadas durante los ritos de su
dios, Baco, entre las cuales fueron protagonistas principales su madre y sus tías, todas ellas hijas de
Cadmo.
LIBER QUARTUS (“Metamorfosis” de Ovidio)
Los ritos de Baco son también para Ovidio el motivo de la presentación de una serie de metamorfosis
puestas en boca de las hijas de Mínias, las Minieides, las cuales niegan que Baco sea hijo de Júpiter y por
consiguiente que sea digno de un culto propio de dioses.
“Mientras otras están ociosas y acuden a celebrar un culto ficticio, aligeremos también nosotras, que
estamos al servicio de Palas
2
, diosa mejor, la útil obra de nuestras manos con animada charla, y
hagamos por turno relatos que, dirigidos a los oídos libres de las otras, no permitan que se nos haga
largo el tiempo” (versos 37-41).
Una de las hermanas elige como tema una historia de amor imposible que se desarrolla en la ciudad
amurallada de la reina Semíramis, Babilonia.
No pudiendo soportar más la separación a la que estaban obligados por sus padres, los jóvenes Píramo y
Tisbe, hablando a hurtadillas a través de una pared, deciden huir durante la noche para reunirse fuera de la
ciudad en un lugar conocido por ambos, en el que había un sepulcro y había crecido un moral.
“Hábilmente en medio de las tinieblas hace Tisbe girar la puerta en su quicio, sale, engaña a los
suyos, con la cara tapada llega a la tumba, y se sienta bajo el árbol convenido; el amor la hacía
atrevida. He aquí que llega una leona con el hocico espumeante embadurnado de sangre de unos
bueyes que acaba de matar, y con la intención de apagar su sed en las aguas de la vecina fuente. La
babilonia Tisbe la vio de lejos, a los rayos de la luna, y con pasos asustados huyó a una oscura cueva;
y al huir, cayó de su espalda un velo que dejó abandonado. Una vez que la feroz leona hubo aplacado
con abundante agua su sed, al volver al bosque se encontró el tenue velo sin su dueña, y con su boca
ensangrentada lo desgarró. Píramo salió más tarde, vio en el espeso polvo huellas seguras de una
1
“Liber” es una de los nombres referidos a Baco.
2
“Palas” es sobre nombre de la diosa griega Atenea, diosa de la sabiduría y de la estrategia, también asociada por su
inteligencia a intervenciones en el mundo de la agricultura, la industria y el arte. Los romanos la asociacon con la diosa
Minerva.