52 la transmisión de la literatura antigua
lino; luego se golpeaban con mazos hasta que se reducían a una pas-
ta homogénea, que se echaba dentro de un molde en el que había un
entramado de hilos de latón o cobre; después del secado se procedía
a encolarlo, alisarlo y dejarlo satinado. Cada fabricante tenía unas fili-
granas o distintivos que aparecían en el papel, y hoy permiten datarlo
e identificarlo.
a
.
3 instrumentos y materiales
Estilo (
stilus
)
L
a
palabra
stilus
designa una especie de punzón del tamaño de
un lápiz de nuestros días, que se utilizaba para escribir sobre
las tablillas enceradas. Se relaciona con el griego
stýlos
, ”columna”,
y también ”punzón”, si bien el término griego más corriente con es-
te último significado es
gráphion
. El más común era de hierro, pero
podía ser de hueso, marfil, plata, etc. El extremo usado para escribir
tenía una punta afilada, mientras que el opuesto, más ancho y apla-
nado, se utilizaba para borrar o raspar la cera y aplastarla de nuevo
en caso de error.
Caña (
calamus
)
L
os
romanos conocieron la plumilla de bronce para escribir con tin-
ta, pero su falta de flexibilidad hizo que cayera en desuso. Para
escribir con tinta sobre el papiro o el pergamino se empleaba el
cala-
mus scriptorius
, es decir, una cañita de junco, uno de cuyos extremos
se afilaba con el
culter
o
scalprum librarium
, una especie de cortaplu-
mas, y se hendía de modo análogo a las plumillas, para que el corte
absorbiese la tinta por capilaridad. Plinio
1
asegura que las mejores
procedían de Egipto y de Gnido. Se guardaban en la
theca calamaria
.
En español conservamos la expresión latina ”
lapsus calami
” con el sig-
nificado de ”
error cometido al correr de la pluma
”, es decir, al escribir.
Pluma (
penna
)
A
demás
de los
calami
, en el siglo IV comenzaron a usarse para
escribir las plumas de ave, preferentemente de oca, que eran
más flexibles y se adaptaban mejor a la escritura sobre pergamino. La
pluma (
penna
) se endurecía calentándola e introduciéndola en arena.
Lo mismo que en el
calamus
, la extremidad del cañón de la pluma
se cortaba en bisel mediante un cortaplumas, con distintos ángulos
1
Plinio,
Historia Natural
, XVI
157