24 la lírica latina
(
catulo
,
horacio
,
ovidio
)
Aunque sus
Epistolae
no pertenecen a este género literario, convie-
ne aludir a la
Carta a los Pisones
, agregada al libro II de epístolas y
llamada también
Ars poetica
. Es un tratado de teoría literaria donde
Horacio expone sus reflexiones sobre la composición poética. El
Car-
men saeculare
es un himno compuesto para ser cantado por un doble
coro de niños y doncellas de las familias más nobles. Constituye una
acción de gracias a los dioses por la
pax Augusta
y una súplica por
su duración. Escrito en estrofas sáficas, muestra la total identificación
del poeta con las ideas del emperador y es una muestra más de la
perfección artística del poeta. Por último, en su carta literaria a Au-
gusto habla del papel de la poesía en el pasado y presente de Roma
y con ello justifica sus propios esfuerzos.
Su influencia en la lírica ha sido notable. Ya en su época se estu-
diaba en las escuelas. Su imitación en el Medievo por parte de los
cristianos se limita a lo formal. Fue citado con frecuencia desde el
humanismo y convertido en padre de la crítica literaria (junto con
Aristóteles) gracias a su
Ars poetica
. Petrarca, Poliziano o Garcilaso
incorporan en sus poemas pensamientos e ideas de este autor, y Fray
Luis de León lo imitó con auténtica devoción. Hay esporádicos ecos
de este autor en Antonio Machado y en autores de este siglo como
Fernando Pessoa, Gerardo Diego, Jorge Guillén o Luis Antonio de
Villena.
4
.
4 ovidio
(
43 a
.
c
. –
17 d
.
c
. )
N
ace
en Sulmona , pero marcha a Roma donde acudió a la escuela
de retórica y, desde joven, se sintió atraído por la poesía (a los
18
años daba ya recitaciones públicas de sus poemas). Según la cos-
tumbre de la época, amplió su formación con algunos viajes y sobre
todo con una larga estancia en Atenas. Abandonó pronto la carrera
de funcionario entregándose por completo a la poesía y al placer de
la vida culta. Se casó tres veces y, siendo ya un poeta celebrado, le
llegó de Augusto en el año
8
d.C. la orden de destierro a Tomi (en
la actual Rumania). Nos es fácil saber las razones de este castigo, las
hipótesis barajadas son la publicación de su
Ars amatoria
y su com-
plicidad en un escándalo que afectaba personalmente al emperador.
Desde entonces se dedicó a suplicar un perdón que nunca llegó. Su
obra refleja el fin de la edad dorada de la literatura latina. Junto a la
fluidez de su lenguaje y su versificación, su habilidad para superar las
dificultades técnicas y su capacidad para tratar los temas tradiciona-
les de forma asombrosa; encontramos cierto abandono y monotonía
en el tratamiento de ideas y motivos agotando sus temas de manera
absoluta y poca seriedad y buen gusto en ocasiones.