Página 52 - catulo

Versión de HTML Básico

LXXXI
Nemone in tanto potuit populo esse, Iuuenti,
bellus homo, quem tu diligere inciperes,
praeterquam iste tuus moribunda ab sede Pisauri
hospes inaurata pallidior statua?
qui tibi nunc cordi est, quem tu praeponere nobis 5
audes: et nescis, quid facinus facias.
LXXXII
Quinti, si tibi uis oculos debere Catullum
aut aliud si quid carius est oculis,
eripere ei noli, multo quod carius illi
est oculis seu quid carius est oculis.
LXXXIII
Lesbia mi praesente uiro mala plurima dicit:
haec illi fatuo maxima laetitia est.
mule, nihil sentis. si nostri oblita taceret,
sana esset; nunc quod gannit et obloquitur,
non solum meminit, sed, quae multo acrior est res, 5
irata est: hoc est, uritur et loquitur.
LXXXIV
'Chommoda' dicebat, si quando 'commoda' uellet
dicere, et 'insidias' Arrius 'hinsidias',
et tum mirifice sperabat se esse locutum,
cum, quantum poterat, dixerat 'hinsidias'.
credo, sic mater, sic +liber+ auunculus eius, 5
sic maternus auus dixerat atque auia.
hoc misso in Syriam requierant omnibus aures:
audibant eadem haec leniter et leuiter
nec sibi postilla metuebant talia uerba,
cum subito affertur nuntius horribilis 10
Ionios fluctus, postquam illuc Arrius isset,
iam non Ionios esse, sed... Hionios.
LXXXV
Odi et amo. quare id faciam, fortasse requiris.
nescio, sed fieri sentio et excrucior.
LXXXVI
Quintia formosa est multis, mihi candida, longa,
recta est. haec ego sic singula confiteor,
totum illud 'formosa' nego: nam nulla uenustas,
nulla in tam magno est corpore mica salis.
Lesbia formosa est, quae cum pulcerrima tota est, 5
tum omnibus una omnis subripuit ueneres.
LXXXVII
Nulla potest mulier tantum se dicere amatam
uere, quantum a me, Lesbia, amata mea es;
nulla fides ullo fuit umquam foedere tanta,
quanta in amore tuo ex parte reperta mea est.
LXXXI
¿Es que entre tanta gente, Juvencio(324), no
pudo haber ningún hombre guapo del que te fueras tú
a enamorar, en vez de este huésped tuyo, del
moribundo lugar de Pisauro(325), más pálido que una
estatua amarillenta? Ese que ahora es tu delirio, a
quien te atreves a anteponer a mí: no sabes lo que
haces haciendo eso.
LXXXII
Quintio(326), si quieres que Catulo te deba
sus ojos o algo, si lo hay, más querido que sus ojos, no
le arrebates lo que le es mucho más querido que sus
ojos o lo que pueda ser más querido que sus ojos.
LXXXIII
Lesbia, en presencia de su marido(327),
echa un montón de pestes contra mí: eso a ese
insensato le produce la máxima alegría. ¡Mulo!, no te
enteras de nada: si, por haberse olvidado de mí,
callase, estaría curada; en realidad, como gruñe e
injuria, no sólo se acuerda de mí, sino, lo que es
mucho más revelador, está encolerizada: o sea, se
quema y lo cuenta.
LXXXIV
Jarto
(328) cuando quería decir
harto
y por
hambre jambre
, decía Arrio(329), y pretendía que
había hablado maravillosamente cuando había dicho
jarto
cuanto más podía.
Creo que así hablaba su madre, así su tío por parte de
madre, así su abuelo materno y su abuela.
Desde el momento en que lo enviaron a Siria, los
oídos de todo el mundo habían descansado. Esas
mismas palabras las oían suave y ligeramente
pronunciadas y no temían para sí tamañas
barbaridades en adelante, cuando, de repente, se
anuncia una noticia horrible: el mar Jónico, tras haber
ido Arrio hasta allí, ya no es
Jónico
sino
Jojónico
.
LXXXV
Odio y amo. Por qué hago eso acaso
preguntas. No sé, pero siento que ocurre y me
atormento.
LXXXVI
Quintia(330) es para muchos hermosa, para
mí deslumbrante, alta, bien plantada; eso es así cosa
por cosa, yo lo confieso. Pero digo que en conjunto
no es hermosa: pues ningún encanto, ni una pizca de
sal hay en un cuerpo tan grande.
Lesbia es hermosa y es, no sólo bellísima toda entera,
sino que, única como es, arrebató a todas todos los
atractivos.
LXXXVII
Ninguna mujer puede decir que la han
querido de verdad tanto como yo te he querido a ti,
Lesbia. No hubo nunca en ningún pacto una lealtad
tan grande como la que yo he puesto de mi parte en
mi amor por ti.