Página 41 - catulo

Versión de HTML Básico

sole sub ardenti flauentia demetit arua,
Troiugenum infesto prosternet corpora ferro. 355
currite ducentes subtegmina, currite, fusi!
Testis erit magnis uirtutibus unda Scamandri,
quae passim rapido diffunditur Hellesponto,
cuius iter caesis angustans corporum aceruis
alta tepefaciet permixta flumina caede. 360
currite ducentes subtegmina, currite, fusi!
Denique testis erit morti quoque reddita praeda,
cum teres excelso coaceruatum aggere bustum
excipiet niueos percussae uirginis artus.
currite ducentes subtegmina, currite, fusi! 365
Nam simulac fessis dederit Fors copiam Achiuis
urbis Dardaniae Neptunia soluere uincla,
alta Polyxenia madefient caede sepulcra,
quae, uelut ancipiti succumbens uictima ferro,
proiciet truncum submisso poplite corpus. 370
currite ducentes subtegmina, currite, fusi!
Quare agite optatos animi coniungite amores!
accipiat coniunx felici foedere diuam,
dedatur cupido iamdudum nupta marito.
currite ducentes subtegmina, currite, fusi! 375
Non illam nutrix orienti luce reuisens
hesterno collum poterit circumdare filo.
currite ducentes subtegmina, currite, fusi!
Anxia nec mater discordis maesta puellae
secubitu caros mittet sperare nepotes. 380
currite ducentes subtegmina, currite, fusi!'
Talia praefantes quondam felicia Pelei
carmina diuino cecinerunt pectore Parcae.
praesentes namque ante domos inuisere castas
heroum et sese mortali ostendere coetu 385
caelicolae nondum spreta pietate solebant.
saepe pater diuum templo in fulgente reuisens,
annua cum festis uenissent sacra diebus,
conspexit terra centum procumbere tauros.
saepe uagus Liber Parnasi uertice summo 390
Thyiadas effusis euantis crinibus egit,
cum Delphi tota certatim ex urbe ruentes
acciperent laeti diuum fumantibus aris.
saepe in letifero belli certamine Mauors
aut rapidi Tritonis era aut Ramnusia uirgo 395
armatas hominum est praesens hortata cateruas.
sed postquam tellus scelere est imbuta nefando,
iustitiamque omnes cupida de mente fugarunt,
perfudere manus fraterno sanguine fratres,
destitit extinctos natus lugere parentes, 400
optauit genitor primaeui funera nati,
liber ut innuptae poteretur flore nouercae,
ignaro mater substernens se impia nato
impia non uerita est diuos scelerare parentes:
omnia fanda nefanda malo permixta furore 405
iustificam nobis mentem auertere deorum.
quare nec talis dignantur uisere coetus
nec se contingi patiuntur lumine claro.
hermana del abrasado Faetonte(240) y un ciprés
elevado. Los colocó entretejidos, ampliamente,
alrededor de la casa, para que el zaguán, cubierto por
la muelle fronda, adquiriese verdor. Detrás de él llega
Prometeo(241), de inteligencia sagaz, trayendo las
huellas diluidas del antiguo castigo que antaño, con sus
miembros atados con pétrea cadena, pagó colgado de
escarpada cumbre. Luego el padre de los dioses con su
sagrada esposa y con sus hijos llegó, dejándote a ti
solo, Febo, en el cielo, y además a tu gemela, habitante
de los montes del Idro(242): pues, contigo, también tu
hermana despreció a Peleo y no quiso celebrar el
banquete nupcial de Tetis.
Después que éstos hubieron acomodado sus
miembros en blancos sitiales, se prepararon mesas con
muy variados manjares, cuando, entretanto, las
Parcas(243), agitando sus cuerpos en un vacilante
movimiento, comenzaron a cantar cantos llenos de
verdad. Un vestido blanco con cenefa de púrpura, que
les envolvía completamente el tembloroso cuerpo, las
ceñía hasta los tobillos, y en su cana cabeza había
rosadas cintas, y sus manos iban recorriendo según el
rito la eterna labor. La izquierda sostenía la rueca, llena
de suave lana; la derecha, bien moviéndose con
ligereza con los dedos hacia arriba iba formando los
hilos, o bien retorciéndolos en el pulgar vuelto hacia
abajo movía el huso nivelado con el redondeado
tortero, y, así, los dientes, mordiendo la labor, la
igualaban continuamente, y a los labios resecos se
pegaban mordiscos de lana que antes habían quedado
sobresalientes en la superficie del hilo. Ante sus pies,
los cestillos de mimbre guardaban los blandos vellones
de la lana que caía. Entonces ellas, mientras iban
arrancando los copos, con sonora voz profirieron esta
clase de hados en un profético canto, en un canto que
después ninguna época acusará de falto a la verdad:
"¡Oh tú, que aumentas tu insigne nobleza con grandes
cualidades, defensa de Ematia(244), tú, el preferido
para el hijo de Ops(245)!, escucha el verdadero
oráculo que en este día alegre te revelan las hermanas.
¡Pero vosotros corred llevando la trama que siguen los
hados, corred, husos! "Vendrá ya Héspero(246)
trayéndote las cosas deseadas para los maridos, vendrá
con estrella propicia tu esposa para inundarte el
corazón con su amor irresistible y disponerse a
compartir contigo apacibles sueños, poniendo sus
delicados brazos alrededor de tu cuello robusto.
¡Corred llevando la trama, corred, husos! "De vosotros
nacerá Aquiles(247), desprovisto de miedo, conocido
para el enemigo no por su espalda, sino por su valiente
pecho, quien muy a menudo, victorioso en la incierta
liza de la carrera, aventajará las llameantes huellas de
una cierva veloz. ¡Corred llevando la trama, corred,
husos! "A él ningún héroe se comparará en la guerra
cuando las llanuras frigias manen con sangre teucra y
cuando, sitiando las murallas de Troya en una guerra
larga, las devaste el tercer sucesor del perjuro