otium, Catulle, tibi molestum est:
otio exultas nimiumque gestis.
otium et reges prius et beatas 15
perdidit urbes.
LII
Quid est, Catulle? quid moraris emori?
sella in curuli struma Nonius sedet,
per consulatum peierat Vatinius:
quid est, Catulle? quid moraris emori?
LIII
Risi nescioquem modo e corona,
qui, cum mirifice Vatiniana
meus crimina Caluos explicasset,
admirans ait haec manusque tollens:
'di magni, salaputium disertum!' 5
LIV
Otonis caput oppido est pusillum,
Heri rustica semilauta crura,
subtile et leue peditum Libonis,
+si non omnia displicere uellem
tibi et Sufficio, seni recocto. 5
irascere iterum meis iambis
inmerentibus, unice imperator.
LV
Oramus, si forte non molestum est,
demonstres, ubi sint tuae tenebrae!
te in campo quaesiuimus minore,
te in circo, te in omnibus libellis,
te in templo summi Iouis sacrato. 5
in Magni simul ambulatione
femellas omnes, amice, prendi,
quas uultu uidi tamen sereno,
+auelte+ sic ipse flagitabam:
'Camerium mihi, pessimae puellae!' 10
quaedam inquit, nudum reduc<ta pectus>:
'en hic in roseis latet papillis.'
sed te iam ferre Herculei labos est.
tanto te in fastu negas, amice?
dic nobis, ubi sis futurus, ede 15
audacter, committe, crede luci.
num te lacteolae tenent puellae?
si linguam clauso tenes in ore,
fructus proicies amoris omnes:
uerbosa gaudet Venus loquella. 20
uel si uis, licet obseres palatum,
dum uestri sim particeps amoris.
LVI
O rem ridiculam, Cato, et iocosam
dignamque auribus et tuo cachinno.
ride, quicquid amas, Cato, Catullum:
res est ridicula et nimis iocosa.
deprendi modo pupulum puellae 5
trusantem: hunc ego, si placet Dionae,
protelo rigida mea cecidi.
inactividad trajo la perdición antes a reyes y a ciudades
ricas(142).
LII
¿Qué ocurre, Catulo? ¿Qué esperas para morir?
En la silla curul se sienta ese tumor de Nonio(143),
por su consulado jura en falso Vatinio(144).
¿Qué ocurre, Catulo? ¿Qué esperas para morir?
LIII
Me reí con la gracia de no sé quién, que hace
poco, desde el auditorio del tribunal, tras haber
explicado maravillosamente mi querido Calvo(145) los
delitos de Vatinio, dijo admirándose y alzando sus
manos al cielo: "¡Grandes dioses, qué elocuente pichita
brava(146)!"
LIV
(147) El capullo de Otón es muy muy pequeño,
las toscas piernas de Herio están a medio lavar, el
pedo de Libón, liviano y flojo; si no todo, quisiera yo
que esas cosas te disgustaran a ti y a ese viejo recocido
de Suficio(148).
Otra vez te indignarás con mis yambos(149) inocentes,
general sin igual.
LV
Te pedimos, si no es demasiada molestia, nos
muestres dónde está tu escondrijo. Te hemos buscado
en el Campo Menor, en el Circo, en todas las librerías,
en el sagrado templo del magno Júpiter. Además, en el
paseo del Grande(150) detuve, amigo, a todas las
mujerzuelas a las que vi, no obstante, con el rostro
sereno; y así yo, personalmente, reclamaba: "¡Para mí
Camerio(151), horribles muchachas!" Una dijo,
dejando desnudo su pecho: "Aquí lo tienes, se oculta
en mis rosadas tetas." Es que soportarte es ya un
trabajo de Hércules(152). ¿Con tan gran altanería te
me niegas, amigo? Dime dónde vas a estar, muéstrate
en público con todo el atrevimiento, entrégate,
manifiéstate a las claras. ¿Ahora son tus dueñas unas
niñas de leche? Si mantienes la lengua en boca cerrada,
vas a echar a perder todos los frutos de tu amor:
Venus disfruta con una lengua locuaz. Pero, si quieres,
puedes echar el cerrojo a tu boca, con tal de que yo
sea partícipe de tu amor.
LVI
¡Ay, cosa risible, Catón(153), y cachonda y digna
de tus oídos y de tus carcajadas! Ríe, Catón, tanto
como quieres a Catulo: la cosa es risible y muy
cachonda.
Hace poco pillé a un chaval que se estaba tirando a
una chica: a él yo, con perdón de Dione(154), le aticé
de un golpe con la mía tiesa.