XLVII
Porci et Socration, duae sinistrae
Pisonis, scabies famesque mundi,
uos Veraniolo meo et Fabullo
uerpus praeposuit Priapus ille?
uos conuiuia lauta sumptuose 5
de die facitis? mei sodales
quaerunt in triuio uocationes?
XLVIII
Mellitos oculos tuos, Iuuenti,
si quis me sinat usque basiare,
usque ad milia basiem trecenta,
nec numquam uidear satur futurus,
non si densior aridis aristis 5
sit nostrae seges osculationis.
XLIX
Disertissime Romuli nepotum,
quot sunt quotque fuere, Marce Tulli,
quotque post aliis erunt in annis:
gratias tibi maximas Catullus
agit, pessimus omnium poeta, 5
tanto pessimus omnium poeta,
quanto tu optimus omnium patronus.
L
Hesterno, Licini, die otiosi
multum lusimus in meis tabellis,
ut conuenerat esse delicatos.
scribens uersiculos uterque nostrum
ludebat numero modo hoc, modo illoc, 5
reddens mutua per iocum atque uinum.
atque illinc abii tuo lepore
incensus, Licini, facetiisque,
ut nec me miserum cibus iuuaret
nec somnus tegeret quiete ocellos, 10
sed toto indomitus furore lecto
uersarer cupiens uidere lucem,
ut tecum loquerer simulque ut essem.
at defessa labore membra postquam
semimortua lectulo iacebant, 15
hoc, iocunde, tibi poema feci,
ex quo perspiceres meum dolorem.
nunc audax caue sis precesque nostras,
oramus, caue despuas, ocelle,
ne poenas Nemesis reposcat a te. 20
est uemens dea: laedere hanc caueto!
LI
Ille mi par esse deo uidetur,
ille, si fas est, superare diuos,
qui sedens aduersus identidem te
spectat et audit
dulce ridentem, misero quod omnis 5
eripit sensus mihi: nam simul te,
Lesbia, aspexi, nihil est super mi
<uocis in ore>
lingua sed torpet, tenuis sub artus
flamma demanat, sonitu suopte 10
tintinant aures, gemina teguntur
lumina nocte.
XLVII
Porcio y Socratión, las dos izquierdas de
Pisón(136), sarna y hambre del mundo, ¿ese
despellejado Príapo(137) os prefirió a mi Veranito y a
mi Fabulo? ¿Vosotros ofrecéis con suntuosidad
espléndidos banquetes durante el día? ¿Y mis amigos
buscan en la calle invitaciones?
XLVIII
Esos ojos tuyos de miel, Juvencio(138),
¡quién me diera besarlos sin parar! Sin parar los besaría
trescientas mil veces, y me parecería que nunca
quedaría satisfecho, ni aunque la mies de nuestros
besos fuera más apretada que las espigas maduras.
XLIX
El más elocuente de los descendientes de
Rómulo, cuantos hay y cuantos hubo y cuantos habrá
luego al correr de los años, Marco Tulio, a ti te da las
más encarecidas gracias Catulo, el peor de todos los
poetas, tanto el peor de todos los poetas cuanto tú el
mejor abogado de todos(139).
L
Licinio(140), ayer, como estábamos desocupados,
nos divertimos mucho en mis tablillas, jugando a ser
refinados -según habíamos convenido-. Escribiendo
versillos los dos nos divertíamos, bien en un metro,
bien en otro, replicándonos mutuamente entre bromas
y vino.
Y de allí me marché entusiasmado por tu encanto y
tus gracias, Licinio, hasta tal punto que, ¡pobre de mí!,
no me aprovechaba el alimento, ni el sueño cubría mis
ojos con el descanso, sino que, desasosegado de
delirio, me revolvía por toda la cama ansioso de ver la
luz, para hablar contigo y estar juntos. Y, después de
que mis miembros, agotados por el cansancio, se
dejaron caer medio muertos en la cama, te hice,
encanto, este poema, por el cual percibieras mi dolor.
Ahora, ojitos míos, no te enorgullezcas y no
menosprecies -te lo pido- mis ruegos, no vaya a
vengarse en ti Némesis(141); es una diosa violenta:
guárdate de ofenderla.
LI
Me parece a la altura de un dios y que, si es lícito
decirlo, está por encima de los dioses el que,
sentándose frente a ti, te mira y te oye mientras ríes
dulcemente; lo cual a mí, desdichado, me arrebata
todo el sentido: pues, en cuanto te contemplo, Lesbia,
ni un hilo de voz queda en mi boca, la lengua se me
entorpece, una tenue llama fluye bajo mis entrañas,
tintinea en mis oídos un característico zumbido, mis
ojos se cubren con una noche gemela.
La inactividad, Catulo, te resulta perjudicial: con la
inactividad te desbordas y te exaltas demasiado. La