Página 16 - catulo

Versión de HTML Básico

ac te his suppliciis remunerabor. 20
uos hinc interea ualete, abite
illuc, unde malum pedem attulistis,
saecli incommoda, pessimi poetae!
XIVa
Si qui forte mearum ineptiarum
lectores eritis manusque uestras
non horrebitis admouere nobis
(.............................)
XV
Commendo tibi me ac meos amores,
Aureli: ueniam peto pudentem,
ut, si quicquam animo tuo cupisti,
quod castum expeteres et integellum,
conserues puerum mihi pudice, 5
non dico a populo (nihil ueremur
istos, qui in platea modo huc modo illuc
in re praetereunt sua occupati),
uerum a te metuo tuoque pene
infesto pueris bonis malisque. 10
quem tu qua lubet, ut lubet, moueto,
quantum uis, ubi erit foris paratum:
hunc unum excipio, ut puto, pudenter.
quodsi te mala mens furorque uecors
in tantam impulerit, sceleste, culpam, 15
ut nostrum insidiis caput lacessas:
a, tum te miserum malique fati,
quem attractis pedibus patente porta
percurrent raphanique mugilesque!
XVI
Pedicabo ego uos et irrumabo,
Aureli pathice et cinaede Furi,
qui me ex uersiculis meis putastis,
quod sunt molliculi, parum pudicum.
nam castum esse decet pium poetam 5
ipsum, uersiculos nihil necesse est;
qui tunc denique habent salem ac leporem,
si sunt molliculi ac parum pudici
et quod pruriat incitare possunt,
non dico pueris, sed his pilosis, 10
qui duros nequeunt mouere lumbos.
uos, quod milia multa basiorum
legistis, male me marem putatis?
pedicabo ego uos et irrumabo.
XVII
O colonia, quae cupis ponte ludere longo
et salire paratum habes, sed uereris inepta
crura ponticuli axulis stantis in rediuiuis,
ne supinus eat cauaque in palude recumbat;
sic tibi bonus ex tua pons libidine fiat, 5
in quo uel Salisusbsili sacra suscipiantur,
munus hoc mihi maximi da, colonia, risus:
quendam municipem meum de tuo uolo ponte
ire praecipitem in lutum per caputque pedesque,
uerum totius ut lacus putidaeque paludis 10
liuidissima maximeque est profunda uorago.
insulsissimus est homo, nec sapit pueri instar
bimuli tremula patris dormientis in ulna.
los venenos y te recompensaré con estos castigos.
Entretanto, vosotros id con bien de aquí, marchaos al
sitio de donde salisteis con mal pie(52), escoria del
siglo, pésimos poetas.
XIV a
(53) Los que quizá seáis lectores de mis
tonterías y no os horroricéis de acercar vuestras
manos a mí (...)
XV
Mi persona y mis amores te los confío a ti,
Aurelio(54). Te pido un discreto favor: si en tu
corazón has anhelado guardar un deseo casto y puro,
presérvame púdicamente a este muchacho(55), no
digo de la gente (nada temo a los que pasan de largo
por las calles de acá para allá ocupados en sus
asuntos), de ti tengo miedo y de tu pene, peligro para
los muchachos, tanto honrados como disolutos. A ése
tú menéalo por donde quieras, como quieras, cuanto
quieras, cuando esté fuera preparado: a éste solo lo
exceptúo, discretamente, según creo. Porque, si un
mal pensamiento o una insensata locura te empujan,
canalla, a tan gran desatino como para acosar mi
cabeza con tus trampas, entonces ¡ay de ti, desdichado
y de mala estrella, que, con las piernas separadas, por
la puerta abierta, te acosarán rábanos y mújoles(56)!
XVI
(57) Os daré por el culo y me la vais a chupar,
Aurelio comevergas y Furio(58) julandrón, que, por
mis versitos, como son lascivos, me habéis
considerado un desvergonzado. Es, de hecho,
procedente que el poeta honorable sea personalmente
casto; no es necesario que lo sean sus versitos, que, en
definitiva, tienen sal y gracia si son lascivos y
desvergonzados y pueden provocar la comezón, no
digo a los muchachos, sino a esos peludos que no
pueden mover sus duros lomos.
¿Vosotros, porque habéis leído muchos miles de
besos(59), me consideráis poco macho? Os daré por el
culo y me la vais a chupar.
XVII
Oh colonia(60), que ambicionas jugar en un
puente largo y tienes pensado brincar en él, pero
temes las endebles patas de ese puentecillo sostenido
en unos ejecillos reutilizados, no vaya a irse patas
arriba y a caer en las profundidades del pantano. ¡Ojalá
se construya para ti un buen puente a tu gusto en el
que incluso se aguanten las danzas de los salios(61)!
Concédeme, colonia, este regalo que da muchísima
risa: cierto paisano mío quiero que se precipite desde
tu puente y entre hasta el fango de pies a cabeza, pero
por donde de todo el lago y del fétido pantano el
remolino está más encenagado y es más profundo. Es