Página 15 - catulo

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nullum amans uere, sed identidem omnium
ilia rumpens; 20
nec meum respectet, ut ante, amorem,
qui illius culpa cecidit uelut prati
ultimi flos, praetereunte postquam
tactus aratro est.
XII
Marrucine Asini, manu sinistra
non belle uteris in ioco atque uino:
tollis lintea neglegentiorum.
hoc salsum esse putas? fugit te, inepte!
quamuis sordida res et inuenusta est. 5
non credis mihi? crede Pollioni
fratri, qui tua furta uel talento
mutari uelit: est enim leporum
disertus puer ac facetiarum.
quare aut hendecasyllabos trecentos 10
expecta aut mihi linteum remitte,
quod me non mouet aestimatione,
uerum est mnenosynum mei sodalis.
nam sudaria Saetaba ex Hibereis
miserunt mihi muneri Fabullus 15
et Veranius: haec amem necesse est
ut Veraniolum meum et Fabullum.
XIII
Cenabis bene, mi Fabulle, apud me
paucis, si tibi di fauent, diebus,
si tecum attuleris bonam atque magnam
cenam, non sine candida puella
et uino et sale et omnibus cachinnis. 5
haec si, inquam, attuleris, uenuste noster,
cenabis bene: nam tui Catulli
plenus sacculus est aranearum.
sed contra accipies meros amores
seu quid suauius elegantiusue est: 10
nam unguentum dabo, quod meae puellae
donarunt Veneres Cupidinesque;
quod tu cum olfacies, deos rogabis,
totum ut te faciant, Fabulle, nasum!
XIV
Ni te plus oculis meis amarem,
iocundissime Calue, munere isto
odissem te odio Vatiniano:
nam quid feci ego quidue sum locutus,
cur me tot male perderes poetis? 5
isti di mala multa dent clienti,
qui tantum tibi misit impiorum.
quodsi, ut suspicor, hoc nouum ac repertum
munus dat tibi Sulla litterator,
non est mi male, sed bene ac beate, 10
quod non dispereunt tui labores.
di magni, horribilem et sacrum libellum!
quem tu scilicet ad tuum Catullum
misti, continuo ut die periret,
Saturnalibus, optimo dierum! 15
non non hoc tibi, salse, sic abibit:
nam, si luxerit, ad librariorum
curram scrinia, Caesios, Aquinos,
Suffenum, omnia colligam uenena
vuelva como antes sus ojos a mi amor, que por su
culpa sucumbió como la flor del prado más recóndito
tras haberla herido el arado al pasar.
XII
Asinio Marrucino(37), no usas bien tu mano
izquierda en medio del juego y del vino: robas a los
descuidados sus servilletas(38). ¿Te crees que eso es
gracioso? Te equivocas, idiota. La cosa es de lo más
mezquina y falta de gracia. ¿No me crees? Pues cree a
tu hermano Polión, que querría comprar tus hurtos
hasta por un talento(39), y eso que él es un muchacho
experto en bromas y chanzas. Así que, o aguarda
trescientos endecasílabos(40) o devuélveme la
servilleta, que no me interesa por su valor, sino porque
es un
souvenir
(41) de un amigo, pues desde Iberia me
enviaron de regalo unas telas de Sétabis(42) Fabulo y
Veranio(43), y tengo que quererlas como quiero a mi
Veranito y a mi Fabulo.
XIII
Cenarás bien, mi querido Fabulo(44), en mi casa
dentro de pocos días (si los dioses te son propicios), si
traes contigo una cena buena y abundante, y no faltan
una deslumbrante muchacha y vino y sal y toda clase
de carcajadas. Si, como te digo, te traes eso, guapo
mío, cenarás(45) bien, pues la despensa de tu Catulo
está llena de arañas. Eso sí: en respuesta, recibirás
puro cariño o algo más delicado y elegante: pues te
daré un perfume que regalaron a mi niña las Venus y
los Cupidos(46) y que, en cuanto lo huelas, rogarás a
los dioses, Fabulo, que te hagan todo entero nariz.
XIV
Si no te quisiera más que a mis ojos, mi muy
encantador Calvo(47), por ese regalo te odiaría con el
odio dirigido contra Vatinio(48). Pues, ¿qué he hecho
yo o qué he dicho para que me agobies con tantos
poetastros? ¡Que los dioses concedan muchas
desgracias al protegido ese tuyo que te envió tan gran
cantidad de abominaciones! Y si, según sospecho, ese
novedoso repertorio te lo obsequia el maestro Sila(49),
no me parece mal; al contrario: bien y enhorabuena,
porque no se echan del todo a perder tus esfuerzos.
¡Grandes dioses!, ¡horrible y maldito librito ese que tú
enviaste a tu querido Catulo, sin duda para que de
inmediato pereciera en las Saturnales(50), el más
maravilloso de los días! Pero no, esto no quedará así,
simpático: pues, en cuanto amanezca, correré a las
estanterías de los libreros, cogeré a los Cesios, a los
Aquinos, a Sufeno(51), haré una recopilación de todos