Página 19 - catilina

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IES “Fuente de la Peña” (Jaén)
CÉSAR: “Coniuratio Catilinae”
Departamento de Latín
Por: Jaime Morente Heredia (JD)
les dijo: «Pues yo os mostraré camino para salir de todo, si sois hombres. Oído esto por los legados,
entrando en grande esperanza, ruegan a Umbreno se compadezca de ellos, protestándole que no
habrá cosa, por ardua y difícil que sea, que no estén prontos a ejecutar con el mayor gusto, a trueque
de sacar de empeños a su ciudad. Umbreno entonces llévalos consigo a casa de Decio Bruto, la cual
no distaba del foro y era sabedora de la negociación por Sempronia, pues Bruto se hallaba a la sazón
ausente. Llama además de esto a Gabinio para dar más autoridad a sus palabras, y en su presencia
descubre la conjuración, nombrando a los que la componían y a otros muchos de vurias clases, que
nada sabían de ella, a fin de animar a los legados, y después que hubieron ofrecido que contribuirían
a su intento, los envió para sus casas.
XLI
(1)
Sed Allobroges diu in incerto habuere quidnam consili caperent.
(2)
In altera parte
erat aes alienum, studium belli, magna merces in spe uictoriae, at in altera maiores opes, tuta
consilia, pro incerta spe certa praemia.
(3)
Haec illis uoluentibus, tandem uicit fortuna rei
publicae
. (4)
Itaque Q. Fabio Sangae, cuius patrocinio ciuitas plurimum utebatur, rem omnem
uti cognouerant aperiunt
. (5)
Cicero, per Sangam consilio cognito, legatis praecipit ut studium
coniurationis uehementer simulent,
ceteros adeant, bene polliceantur, dentque operam uti eos
quam maxime manifestos habeant.
XLII
(1) Isdem fere temporibus in Gallia citeriore atque ulteriore, item in agro Piceno, Bruttio,
Apulia motus erat. (2) Namque illi quos ante Catilina dimiserat, inconsulte ac ueluti per dementiam
cuncta simul agebant:
nocturnis consiliis, armorum atque telorum portationibus, festinando,
agitando omnia plus timoris quam periculi effecerant.
(3) Ya a muchos de ellos había el pretor
Quinto Metelo Céler puesto en la cárcel, después de procesados de orden del Senado, y lo mismo
había ejecutado en la citerior Galia Cayo Murena, que gobernaba aquella provincia en calidad de
legado.
XLIII
(1) At Romae Lentulus cum ceteris qui principes coniurationis erant, paratis magnis copiis,
constituerant uti, cum Catilina in agrum Faesulanum cum exercitu uenisset, L. Bestia tribunus plebis
contione habita quereretur de actionibus Ciceronis, atribuyendo a este insigne cónsul la culpa de tan
funesta guerra: con esta señal la siguiente noche el resto de la muchedumbre conjurada ejecutaría
cada uno lo que se había puesto a su cargo. Era, según decían, el proyecto que Statilio y Gabinio con
buen trozo de gente pegasen a un mismo tiempo fuego a la ciudad por doce partes, las más
acomodadas a su intento, que era facilitar, al favor de este alboroto, la entrada para el cónsul y para
los demás a quienes querían asesinar: que Cetego se apostase a las puertas de la casa de Cicerón y le
acometiese abiertamente y los demás cada uno al suyo; que los hijos de familias, que por la mayor
parte eran del cuerpo de la nobleza, matasen a sus padres; y dejando a la ciudad envuelta en muertes
e incendios, saliesen a unirse con Catilina. Mientras esto se resolvió y dispuso, no cesaba Cetego de
echar en rostro a sus compañeros su cobardía, diciéndoles que con su irresolución y largas
desaprovechaban las mejores ocasiones; que en un peligro como aquel, no era menester consejo, sino
manos; que él mismo asaltaría la corte con pocos que le ayudasen, pues los demás andaban tan
remisos. Como era de natural fiero y ardiente y por otra parte hombre de gran valor, creía que todo el
buen éxito consistía en la brevedad.
XLIV