IES “Fuente de la Peña” (Jaén)
Selección de “Fábulas” de Fedro
Departamento de Latín
Por: Jaime Morente Heredia
FÁBULA
La fábula, relato en el que intervienen animales que reproducen defectos y
comportamientos de los hombres y que concluye con una moraleja, había tenido una
cierta utilización dentro de otros géneros desde
Ennio,
pero no surge en la literatura
latina como un género independiente con sus características propias hasta el siglo I d. de
C. por obra de
Fedro.
El origen de la fábula, como el de la mayor parte de los géneros literarios, se remonta a
Grecia,
donde había surgido como una manifestación popular en oposición a la poesía
solemne. La épica era un tipo de poesía que respondía a la concepción de la vida de los
nobles y aristócratas, mientras que la fábula se situaba en el otro extremo, y
representaba la vida mediocre y común del pueblo humilde. Los griegos, que gustaban
de atribuir un inventor concreto a cada género, atribuyen el origen de la fábula a
Esopo,
esclavo frigio que vivió hacia la mitad del siglo VI a. de C. y cuya vida nos ha llegado
llena de datos legendarios.
Lo cierto es que las fábulas o apólogos, como se denominaban entre los griegos,
debieron circular por su propia naturaleza popular fácilmente de un pueblo a otro y
podían tener un origen muy diverso; probablemente se transmitían de forma oral:
mercaderes, cómicos y, muy especialmente, esclavos fueron vehículos de transmisión
de las mismas.
Dos características acompañan el desarrollo de la fábula tanto en
Grecia
como en
Roma
: ese carácter popular, de poesía menor que ya hemos comentado y un fuerte matiz
reivindicativo. Las fábulas eran la critica satírica del pueblo, de los esclavos, de los
pobres contra los privilegiados.
Este espíritu de reivindicación popular se encuentra claramente expresado en los cinco
libros de fábulas que con el nombre de
Fabulae
Aesopiae
publicó
Fedro,
el creador de
la fábula latina como género literario. Nació en
Macedonia
hacia el año 15 a. de C. y
vino a
Roma
como esclavo de
Augusto
que posteriormente le concedió la libertad.
Parece que el hecho de que tanto
Esopo,
creador mítico del género, como
Fedro,
su
continuador en
Roma,
fueran de origen servil justificaría el tono de crítica social a que
antes nos hemos referido.
Las noticias que tenemos de
Fedro
proceden en su totalidad de los epílogos y prólogos
de sus obras. Parece que comenzó a publicar sus fábulas en el reinado de
Tiberio
y
continuó en los de
Caligula, Claudio
y, probablemente, en el de
Nerón.
En el prólogo