Página 36 - Literatura

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22 la lírica latina
(
catulo
,
horacio
,
ovidio
)
Su obra se compone de
116
poemas que podemos clasificar en tres
bloques atendiendo a su contenido y precisando que están ordena-
dos conforme a su naturaleza formal y estética y no según un orden
cronológico: las composiciones breves de métrica variada, que él las
llama
nugae
(bagatelas); las composiciones más largas y eruditas; y
los epigramas en dísticos elegíacos. Toda la colección está dedicada a
Cornelio Nepote. Aparte, se ha transmitido un poema a Príapo.
En Catulo se concentra todo cuanto caracteriza a los neotéricos:
poesía erótica, poemas de amistad, descripciones de la naturaleza,
ideas políticas, sátiras privadas, epitalamios, epilios.
Es extraordinaria la libertad de los poemas cortos, tanto de los líri-
cos como de los epigramas; igual que ocurre con el conjunto de sus
canciones a Lesbia. ésta era, en realidad, Clodia, esposa de Q. Cecilio
Metelo, quien mantuvo con Catulo una larga y apasionada historia
de amor–desamor conservada en parte importante de estos poemas.
Las composiciones más largas lo señalan como
poeta doctus
. Su mo-
delo principal fue el alejandrino Calímaco. Son ejemplos de esto la
pequeña epopeya sobre la boda de Peleo y Tetis que contiene des-
cripciones magistrales como la del tapiz con la historia de Teseo y
Ariadna y la del canto de las parcas; o su versión de La cabellera de
Berenice; o el poema de Attis. También el último de sus poemas lar-
gos, la elegía a Alio, de composición circular, es importante porque
se considera el precursor de la elegía erótica subjetiva, una de las más
típicas creaciones nuevas de la literatura romana.
Igualmente, desde el punto de vista de la forma poética, Catulo
introduce en Roma la estrofa sáfica, trasladando a la poesía romana
la lírica eólica. También introdujo una estrofa eólica en el himno a
Diana y en el canto nupcial; pero será ya Horacio el que lleve a cabo
la adaptación de la canción eólica a la métrica romana.
Fue muy conocido y estimado en su época, en la época de Augusto
adquiere la categoría de clásico. Durante la Edad Media desaparece
su rastro hasta que el humanismo y el Renacimiento lo reencuentran.
Lo leyeron Ronsard, Garcilaso y Montaigne, entre otros y lo definen
como poeta tierno y erótico, de tono elegíaco. Ya en el siglo XVIII José
Cadalso glosa el poema de la muerte del gorrión de Lesbia y Goethe
se basa en él para sus
Elegías romanas
. En el siglo XIX Juan Valera o
Menéndez y Pelayo se inspiran en los epitalamios para algunas de
sus poesías. Y el siglo XX será, finalmente, el de las traducciones de
la obra catuliana.
4
.
3 horacio
(
65
8 a
.
c
. )
D
espués
de Virgilio es el testigo más significativo del espíritu de la
época de Augusto y, junto con aquél, el creador de su estructura