Página 66 - catulo

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felicidad y buen augurio para los esposos. Sobre el origen que los romanos daban a esta palabra,
vid.
ERNOUT-MEILLET,
op. cit.
s.v.
175.- Talasio es la representación del dios del matrimonio. Realmente, es un grito ritual, de significación oscura, que se profería en el
momento en que la joven desposada era conducida al umbral de la casa del novio.
El reparto de nueces simboliza varias cosas: señal de buen agüero (próspera boda, fecundidad); abandono de la niñez; y abandono de la
relación sexual entre el amo y sus esclavos, concretamente su esclavo concubino, que es el encargado del reparto (sobre esto último,
vid.
CANTARELLA,
op. cit.
, págs. 166-167).
176.- Se insiste en lo anterior: el favorito deberá cortarse el pelo, como los demás esclavos, y empezar a trabajar; el amo tiene que
abandonar a sus depilados esclavos (
vid.
CANTARELLA,
op. cit.
, pág. 167).
177.- Los viejos, por enfermedad o por costumbre, suelen mover la cabeza como si estuvieran afirmando algo. En cualquier caso, lo
que dice aquí Catulo puede que haya sido entre los romanos una expresión proverbial.
178.- Al llegar la novia y el cortejo a la casa del novio, él entregaba a la mujer aceite para ungir los goznes de la puerta y un copo de
lana, símbolo del trabajo doméstico. Luego él le hacía la pregunta:
¿Quién eres tú?
, y ella respondía con la fórmula:
Donde tú eres
Gayo, yo soy Gaya
(
Vbi tu Caius, ego Caia
). Entonces los que la acompañaban, generalmente, la levantaban en peso para que no
tocase el umbral con los pies, pues tocarlo se consideraba de mal agüero. El marido la recibía en un sitial recubierto de púrpura,
colocado en el atrio, y allí entregaba a su esposa el agua y el fuego.
179.- Normalmente en el cortejo acompañaban a la novia tres muchachos (vestidos con la toga
praetexta
) que actuaban a modo de
padrinos. Estos jóvenes eran considerados como protegidos y favoritos de los dioses; para su elección se tenía en cuenta sus cualidades
personales, su hermosura, su pureza y el hecho de ser libres. También acompañaban a la novia matronas que, casadas o viudas, sólo
hubiesen tenido un esposo y fuesen de reconocida reputación (
uniuirae
); ellas eran las encargadas de llevar a los esposos a la
habitación nupcial.
180.- Este tipo de hipérboles es muy del gusto de Catulo (
cf.
V, VII, XVI y XLVIII).
181.- La función principal del matrimonio romano es la perpetuación de la especie, pero, sobre todo, el mantenimiento de la
gens
, de
la casta. Los Torcuatos eran una de las familias patricias de más rancio abolengo.
182.- Se menciona aquí la fama de Telémaco, no por sí mismo, sino por la excelencia de su madre, Penélope, quien, como es sabido,
esperó fielmente el regreso de su esposo Ulises desde Troya.
183.- Con esto se indica la despedida del cortejo.
184.- Canción de boda sin destinatario especial. Se enfrentan un coro de muchachos y otro de muchachas.
185.- Véspero (entre los griegos Héspero) es la personificación de la estrella de la tarde.
La leyenda lo hace hijo de Eos (Aurora). Los autores helenísticos confundieron a Héspero con la estrella de la mañana, llamada por los
griegos Eósforo y por los romanos Lucifer. Hay que obsevar que Catulo lo nombra con diversos nombres: Véspero (
Vesper
), Lucero
de la noche (
Noctifer
), Héspero (
Hesperus
), Lucero de la mañana (
Eous
).
186.- De nuevo un estribillo semejante al del poema LXI. Sobre Himeneo,
vid.
nota 164.
187.- Como si la escena se desarrollase en Grecia, se mencionan dos montes de Tesalia: el Olimpo (que aparece al principio del poema)
y el Eta.
188.- Los esponsales los pactan los
patres familias
. Durante la República, el
paterfamilias
contrataba la esposa para sus hijos, muchas
veces contra el parecer de éstos. Los esponsales, que precedían al matrimonio, eran la mención o promesa de las nupcias futuras, de
donde venía a los prometidos el nombre de
sponsus
y
sponsa
. Para los esponsales no se necesitaba la presencia de los prometidos,
cuya edad para esta ceremonia no está definida, aunque no deben tener menos de siete años.
189.- Goold suple una laguna de siete versos, cuyo texto, en la traducción, va desde "Con su llegada" (parlamento de las muchachas)
hasta "con falsas imputaciones" (primera frase de los muchachos).
190.-
Vid.
nota 185.
191.- Sobre el reparto tripartito de la virginidad, al parecer no hay otros testimonios.
192.- Sobre la figura de Atis hay varias leyendas. Una de ellas, la que nos transmite Ovidio, dice que era un hermoso joven de los
montes de Frigia del que se enamoró Cibeles. La diosa decidió hacerlo guardián de su templo con la condición de que él se mantuviese
virgen; pero Atis tuvo relaciones sexuales con una ninfa. Cibeles lo volvió loco y él, en medio de una crisis violenta, se castró; después
de su emasculación, Cibeles volvió a aceptarlo como servidor suyo.
En el poema de Catulo la leyenda varía un poco: Atis no es frigio, sino extranjero, concretamente griego, como se comprueba en las
quejas que éste proferirá más adelante (vv. 63-64): "Yo... efebo... ; yo, del gimnasio, he sido la flor y era yo entonces la gloria de la
palestra.". Además, se castran él y los sacerdotes de Cibeles no por amor a la diosa, sino por odio a Venus (como también puede leerse
más adelante en el poema).
193.- Se refiere al bosque del monte Ida, en la Tróade (NO. de Asia Menor). Este monte vuelve a aparecer en este mismo poema en los
vv. 30 y 70.
194.- La diosa es Cibeles, quien a lo largo del poema recibe este nombre y también los de Madre y diosa de Díndimo (monte de la parte
E. de Frigia).