La concordancia.
La concordancia
gramatical es el acuerdo de los accidentes gramaticales de las palabras
que se relacionan entre sí dentro de una frase, rigiendo
unas a otras. En latín vamos a estudiar los siguientes
grupos de concordancia:
La concordancia sujeto-verbo.
El verbo debe concordar con su sujeto en número y persona:
Hostis fugit.
Hostes fugiunt.
Hostes fugiunt.
Si el verbo tiene varios sujetos, puede concordar sólo con el más próximo:
Persuasit nox, vinum, clamor,
adulescentia.
Se pueden producir en
ocasiones errores en el acuerdo entre sujeto y verbo, las que se llaman
concordancias por el sentido (ad
sensum), cuando el sujeto es singular por la forma pero
plural por el sentido:
Pars hostium celeriter
convenerant.
Civitati persuasit ut de finibus suis cum omnibus copiis exirent.
Ipse dux cum aliquot principibus capiuntur.
Civitati persuasit ut de finibus suis cum omnibus copiis exirent.
Ipse dux cum aliquot principibus capiuntur.
Ver
presentación sobre el SUJETO-VERBO.
La concordancia del atributo.
La función de
atributo puede estar representada por un adjetivo o un sustantivo.
Si
el atributo es un adjetivo ha de concordar con el sujeto en
género, número y caso, como es regla general en
todo adjetivo:
Verae amicitiae sempiternae
sunt.
Si el atributo es un
sustantivo, concuerda con el sujeto en caso; concertará
también en género si ello es posible, cuando se
trate de uno de los escasos sustantivos con doble forma (dominus/domina):
Captiui militum praeda fuerunt.
El adjetivo atributo
puede aparecer en género neutro, sin concordar con el
sujeto, cuando se quiere hacer una generalización:
Triste lupus stabulis.
Turpitudo peius est quam dolor.
Turpitudo peius est quam dolor.
Si el atributo es un
adjetivo en grado superlativo,
puede concordar con el sujeto o con el
genitivo
partitivo que acompaña al superlativo:
Velocissimum omnium animalium
est delphinus.
Si hay más de
un sujeto, el adjetivo atributo puede concertar con el conjunto de
sujetos, prevaleciendo el masculino para personas de distinto
género, y el neutro para cosas de distinto
género:
Pater mihi et mater mortui sunt?
Genus, aetas, eloquentia prope aequalia fuerunt;
Genus, aetas, eloquentia prope aequalia fuerunt;
o puede concertar con un solo sujeto, normalmente el más próximo:
Temeritas ignoratioque uitiosa
est.
La concordancia adjetivo-sustantivo.
El adjetivo ha de concertar con el sustantivo en género,
número y caso. Cuando un adjetivo se refiere a
la vez a varios sustantivos, concierta generalmente con el
más próximo:
Vitam tuam ac studia.
A veces concierta no con el más próximo contextualmente, sino con el más próximo en la mente del hablante, con el más importante:
La concordancia de la aposición.
Un sustantivo apuesto a otro debe concertar con éste en caso, puesto que el nivel sintáctico de ambos es el mismo:
Publius Cornelius Scipio, filius
Publii Scipionis, ad Hispaniam mittitur.
Cum Lentulus consul ad aperiendum aerarium venisset...
Cum Lentulus consul ad aperiendum aerarium venisset...
Cuando una aposición va referida a dos o más sustantivos, suele concordar con ellos en plural:
Legati
ab Ptolomaeo et Cleopatra, regibus Aegypti.
La concordancia del pronombre.
Un pronombre que sustituye a un nombre debe concertar con éste en género y número; puesto que cada una de las palabras (nombre y pronombre) se encuentran en proposiciones u oraciones distintas, el caso dependerá de las funciones concretas, y posiblemente diferentes, que cada una de estas palabras desempeñe en sus respectivas oraciones
Belgae proximi sunt Germanis, qui trans Rhenum incolunt.

