D
UN POEMA DE CATULO
Catulo
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(Traducción:
Ramón Irigoyen)
I
lle
mi par esse deo videtur,
ille, si fas est, superare divos,
qui sedens adversus identidem te
spectat et audit
dulce ridentem, misero quod omnis
eripit sensus mihi: nam simul te,
Lesbia, aspexi, nihil est super mi
vocis in ore,
lingua sed torpet, tenuis sub artus
flamma demanat, sonitu suopte
tintinant aures, gemina teguntur
lumina nocte.
Otium, Catulle, tibi molestum est:
otio exsultas nimiumque gestis:
otium et reges prius et beatas
perdidit urbes.
M
e
parece que se asemeja a un dios
–y, si no es sacrilegio, que se halla por encima de los dioses–
quien frente a ti sentado sin cesar
te contempla y te oye
reír tan dulcemente: risa que a mi, infeliz,
todos los sentidos me arrebata: pues, apenas te veo,
Lesbia, yo me quedo
sin voz en esta boca,
la lengua se me traba; por mis miembros se esparce
una llama sutil y con su son tan peculiar
me zumban los oídos; una noche gemela
vela mis pupilas.
Catulo, el ocio es para ti funesto;
en el ocio te exaltas y te acaloras demasiado;
el ocio, en otro tiempo, perdió a reyes
y a ciudades felices.
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