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LA FÁBULA , LA SÁT I RA Y E L E P I GRAMA ( F EDRO ,
J UVENAL , MARC I AL )
Semper homo bonus tiro est
M
arcial 12
,
51
,
2
5
.
1 introducción
L
a
fábula, género menor de gran difusión, nace en Roma desde el
interés helenístico por Esopo, que dio como resultado el que au-
tores como Ennio o Lucilio la cultivaran. Más tarde, Horacio nos deja
su conocida fábula del ratón de ciudad y el del campo. Sin embargo,
será en la época que transcurre entre la muerte de Augusto (
14
d.C.) y
la llegada al poder de Adriano (
117
d.C.) cuando este género alcance
su máximo desarrollo con Fedro; y ya en el siglo IV, un tal Amiano
compuso
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fábulas esópicas.
Satura nostra est
, afirma Quintiliano. El término es perfectamente la-
tino y significa ”relleno”, ”cajón de sastre”; su origen latino se funda
tanto en la latinidad de su contenido como en el cambio de métrica.
Ennio (siglo III – II a.C.) es el primer autor que en sus
saturae
le dio
forma a las ideas procedentes del helenismo. No obstante, el primero
que desarrolló verdaderamente la sátira fue Lucilio (siglo II a.C.). Pro-
cedente de la Campania, perteneció al círculo de Escipión. Parece que
permaneció bastante tiempo en Atenas y que se entregó a la escritura
ya mayor. De su obra,
30
libros, nos han quedado unos
1300
versos
que nos permiten conocer el carácter de sus sátiras y reconstruir el
contenido de muchos libros. Su lenguaje es vivo, aunque no delicado;
escribe con libertad similar a la de Plauto; además, es el que impone
el hexámetro que, desde entonces, es de rigor para la poesía satírica.
Para Horacio fue el creador del género porque, aunque conocía las
sátiras de Ennio, Pacuvio o Nevio, fue Lucilio el primero que hizo de
la sátira lo que desde entonces representa para nosotros. De Varrón
(siglo I a.C.) se nos han conservado fragmentos de sus
150
saturae
Menippeae
. Éstas reciben su nombre del cínico Menipo. Es típica de
este género la mezcla de prosa y verso y la asociación de lo real con
el elemento moralizador. Varrón se inspira tanto en Lucilio como en
las formas dramáticas del mimo. Autor de sátiras es también Hora-
cio (siglo I a.C. – I d.C.), que nos ha dejado dos libros de
Sermones
donde pretende renovar a Lucilio, de la misma manera que Virgilio
lo hace con Ennio en la épica. La crítica desconsiderada de Lucilio
la sustituye Horacio por invectivas dirigidas a personas sin signifi-
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