CONVERTIDOR
NÚMEROS ARÁBIGOS &
NUMERALES ROMANOS

Por favor, introduce un número 1 - 4999 o
un numeral romano I - MMMMCMXCIX

Numerales romanos habituales: M, D, C, L, X, V & I.

Calendarios y Conversión de fechas

Números romanos

 

con calculadora romana, test de numerales

y ejercicios interactivos

(Página traducida y adaptada por Mercedes Galán y Jaime Morente)


 

CONVERSIÓN DE FECHA

Calendario gregoriano;
Calendario gregoriano, en Latín;
Calendario juliano;
Calendario juliano, en Latín;
Calendario juliano, estilo romano.
 
   «--  Introduce una fecha
calendario Gregoriano   o Juliano  ,  

Introduce una fecha para calcularla en el calendario gregoriano o juliano...
Por ejemplo,la erupción del Vesuvio Martes, 24 de Agosto del año 79;  DIES MARTIS A.D. IX KAL. SEP. DCCCXXXII A.U.C.


CALCULADORA ROMANA

Numeración válida I - MMMMCMXCIX (1-4999).
Resultados < -4999 o > 4999, o aparece "error".

Para borrar pulsa repetidamente la tecla "=".

El resultado "0" se representa con "punto".
Los decimales se redondean al entero.

TEST de NUMERALES
Contador de aciertos X de X ?


Introduce el numeral correspondiente (romano

o arábigo) en la siguiente caja de texto ...



 

EL CALENDARIO EN LA HISTORIA

Originalmente, en muchas culturas antiguas se utilizaba el calendario lunar para contar el tiempo. Las evidencias históricas más antiguas indican que el primer calendario solar fue creado en el Antiguo Egipto, a principios del tercer milenio a. C; surgió de la necesidad de predecir con exactitud el momento del inicio de la crecida del río Nilo, que tiene una periodicidad anual, acontecimiento fundamental en una sociedad que vivía de la agricultura. Este calendario tenía un año 365 días, dividido en tres estaciones, meses de 30 días y decanos de diez días.
Los pueblos itálicos primitivos tenían diferentes calendarios lunares, cada uno con su propio número de meses, su propia duración del año y de los meses, por ejemplo, los habitantes de Alba Longa tenían un calendario de 10 meses, de 18 a 36 días cada mes; los de Lavinia tenían otro de 374 días distribuido en 13 meses; los etruscos tenían meses basados en la luna llena. Ningún calendario romano contaba las semanas.

Los romanos, en época de Rómulo (753 a. de C.), acordaron utilizar un calendario de 304 días distribuidos en 10 meses (6 meses de 30 días y 4 de 31 días). El rey Numa Pompilio (716-673 a. C.) reformó este cómputo del tiempo con la pretensión de corregir el desfase que existía y lo ajusto al ciclo lunar añadiendo dos meses (ianuarius y februarius) a los diez existentes y reduciendo el número de días de cada mes, de manera que el año tenía 355 días, empezaba en marzo (martius), mes dedicado al dios de la guerra, Marte, comienzo de la primavera, cuando se decidían las campañas militares del año, y terminaba en februarius, mes dedicado a Februus (Plutón, dios de los infiernos). El nombre de los meses y su orden era el siguiente:: 1. Martius  / 2. Aprilis  / 3. Maius  / 4. Iunius / 5. Quintilis / 6. Sextilis / 7. September  / 8. October / 9. November  / 10. December / 11. Ianuarius / 12. Februarius (al final de la época republicana los meses "quintilis" y "sextilis" fueron denominados "Iulius" y "Augustus" respectivamente en honor a Julio César y a Octavio Augusto). Pero éste calendario tenía un desfase de tiempo importante respecto al año solar y los pontífices paganos lo reajustaban periódicamente añadiendo un mes (mensis intercalaris), consiguiendo una media interanual de 365 días exactos, lo cual arrastraría un error de aproximadamente "-6 horas" al año, ya que el año solar es exactamente de 365,242189 días.

El "calendario juliano", patrocinado e implantado por Julio César el año 46 a. C.  pretendía corregir el error del calendario romano introduciendo un día más cada cuatro años. Para corregir el retraso acumulado durante años anteriores, Julio César hizo prolongar el año 46 a. de C. hasta 445 días (fue el  denominado "año de la confusión"). Con esta reforma aparece el llamado año "bisiesto", ya que en época romana consistía en repetir cada cuatro años el día 23 de febrero, denominado "ante diem sextum kalendas martias", de manera que el segundo día 23 del mismo mes era denominado "ante diem bis sextum kalendas martias".  Este calendario contiene, por consiguiente, años con una media exacta de 365,25 días, reduciendo el error anterior (-6 horas)  a "+0,0078" días al año (aproximadamente "+11 minutos y 15 segundos); en los siglos posteriores se intentó corregir este error de maneras diversas, y en el concilio de Nicea (año 325 de nuestra era) se determinó que se conmemorase la Pascua el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera (en el hemisferio norte; equinoccio de otoño en el hemisferio sur). Aquel año 325 el equinoccio había ocurrido el día 21 de marzo; pero con el paso del tiempo la fecha del evento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582, 1257 años después, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se fechó en 11 de marzo. Ante esta situación la Iglesia, que celebra el concilio de Trento el año 1582, asume la tarea de una reforma del calendario civil para ajustarlo al ciclo solar anual y dar de esta manera una mayor estabilidad a las festividades religiosas.

El "calendario gregoriano" es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en la mayoría de los países. Así denominado por ser su promotor el Papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al "calendario juliano"; esta nueva reforma entró en vigor inmediatamente en los países donde la Iglesia Católica tenía influencia: al jueves -juliano- 4 de octubre de 1582 le sucede el viernes -gregoriano- 15 de octubre de 1582 (diez días desaparecen debido a que ya se habían contado de más en el calendario juliano). Sin embargo, en países que no seguían la doctrina católica, tales como los protestantes, ortodoxos, y otros, este calendario no se implantó hasta varios años (o siglos) después. A pesar de que en sus países el calendario gregoriano es el oficial, las iglesias ortodoxas (excepto la de Finlandia) siguen utilizando el calendario juliano (o modificaciones de él diferentes al calendario gregoriano). La novedad de esta reforma es la supresión de los años seculares (los múltiplos de 100) como años bisiestos a excepción de los múltiplos de 400; de esta manera cada 400 años se computan 303 años regulares (110.595 días) y 97 años bisiestos (35.502), es decir un total de 146.097 días, que suponen una media interanual de 365,2425 días por año, lo cual es lo más próximo posible a la duración del ciclo solar (365,242189) para poder computar dentro de cada año días completos (téngase en cuenta que el final del movimiento de traslación de la tierra alrededor del sol no coincide con el final del ciclo de rotación de la tierra sobre su eje). El desajuste, en realidad queda reducido a +0,000300926 días al año (+26 segundos); para reajustar esta mínima diferencia habría que eliminar un día cada 3.300 años, lo cual no se sabe si será necesario ya que se puede producir con el paso del tiempo una desaceleración de los movimientos de la tierra u otras situaciones imprevisibles. ¡Dios nos guarde¡.

Para profundizar en la división del años y de las semanas VISITA ESTA PÁGINA