Ortografía

Muchas de las dudas sobre ortografía al escribir palabras castellanas pueden resolverse reflexionando sobre la etimología latina de las mismas. Es el origen del sonido el que justifica la grafía que le corresponde. También la posición del acento tiene relación con el que en latín tenían las palabras originarias.

Vamos a repasar aquí este fenómeno que corresponde a la gramática histórica, concretamente a la evolución fonética de las palabras procedentes del latín y que aún están en uso.

Se puede acceder a estos ejercicios en otros formatos desde aquí.

B/V C/CC D/Z G/J H/- LL/Y S/X TILDE
  • "B/V: Las consonantes "b" y "v".

La "V" no era una consonante latina, pero es en castellano la grafía correspondiente a la consonantización de la "U" "semivocal" (valor que solía tener en posición intervocálica y en posición inicial seguida de vocal).

La "b" en castellano se corresponde con un "B" latina o con una "P" intervocálica, al haber sonorizado a lo largo del tiempo todas las oclusivas sordas en esta posición.

Teniendo en cuenta estos hechos se puede justificar la grafía correcta de un considerable número de palabras castellanas.

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
TRIPALEM   OPERARE  
NAUIS   SCRIBERE  
CEPULLAM   TRIUIALEM  
UIPERAM   BENEDICERE  
DEUORARE   CAPRAM  
DUPLICARE   RAPUM  
LABORARE   DIUIDERE  
SAPERE   UENTUM  
SUPERBIAM   SEPIAM  
RECIPERE   LEPOREM  
APERIRE   OUICULAM  
GRAUEM   APICULAM  
SUPERARE   LEUEM  
  • "-C-/-CC-: Las consonantes "-c-" y "-cc-" en posición interna.

Sabiendo que los grupos fónicos latinos "-TI-" y "-CTI-" se convierten en "-ci-" y "-cci-" respectivamente, podrás justificar la grafía de las palabras castellanas que contengan estos fonemas.

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
LECTIONEM   AMBITIONEM  
OTIUM   ACTIONEM  
CORRECTIONEM   ALTERATIONEM  
APPROXIMATIONEM   INSPECTIONEM  
REACTIONEM   DESTRUCTIONEM  
COMPLICATIONEM   CONTRITIONEM  
DEFECTIONEM   COACTIONEM  
DISCRETIONEM   ADULATIONEM  
DICTIONEM   COOPERATIONEM  
INSTRUCTIONEM   ACCUSATIONEM  
CONTRACTIONEM   FRICTIONEM  
ABLUTIONEM   PROVOCATIONEM  
INIECTIONEM   AFFECTONEM  

* También se puede saber si a un vocablo castellano le corresponde "-cc-" cuando existen palabras de su misma familia con "-ct-" o "-ch-" (acción - acto, dicción - dicho, ...).

  • "-D/-Z: Las consonantes "-d" y "-z" en posición final.

El final en "-d" o "-z" de muchas palabras castellanas procedentes del latín tienen su justificación en la forma latina de la que proceden.

La "-d" procede generalmente:

  1. del acusativo singular de temas consonánticos en dental sorda (-T-), que al estar en posición intervocálica ha sonorizado en "d", en dental sonora (-D-) y en nasal (-N-).

  2. de la segunda persona del plural del imperativo de presente ("-TE" precedida de vocal).

La "-z" procede, casi siempre, del acusativo de los temas consonánticos en velar sorda (-C-) seguida de "E".

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
VERITATEM   PARIETEM  
MERCEDEM   CAPACEM  
MULTITUDINEM   SALUTEM  
AMATE   DIRECTRICEM  
CALICEM   SOCIETATEM  
VIVITE   PULCHRITUDINEM  
VICISSITUDINEM   DATE  
IMPERATRICEM   HEREDITATEM  
VIRTUTEM   FALLACEM  
AUDACEM   QUITUDINEM  
EXACTITUDINEM   DECEM  
LITEM   VITEM  
COTURNICEM   PERDICEM  
SETEM   TIMETE  
QUALITATEM   IUVENTUTEM  
CIVITATEM   AUDITE  

* También puede reconocerse lo que corresponde si podemos y sabemos formar la forma plural en castellano: la "-d" del singular se corresponde con una "-d-" en plural, mientras que la "-z" del singular se corresponde con una "-c-" en plural (pared / paredes, rapaz / rapaces).

  • "G/J": Las consonantes "g" y "j" ante las vocales "e" o "i".

La grafía "J" no existía en latín clásico pero fue apareciendo como deformación gráfica de la "I/i" para diferenciar el fonema vocálico del semiconsonántico (la "I" latina en posición inicial o intervocálica).

La consonante "j" (velar fricativa sorda), delante de "e" y de "i", de términos castellanos derivados del latín, en la mayoría de los casos, procede:

- de una "I" semiconsonane (o bien "HI"):   IESUS > Jesús

- de una "X":                                        XERXES > Jerjes

- del grupo "LI":                                    ENALIENARE > enajenar

- de una "S" (poco frecuente):                VESICA > vejiga

Puedes comprobar lo dicho en los siguientes ejemplos:

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
MULIEREM   APOLOGIAM  
MUGIRE   APOPLEXIAM apoplejía
HIEROSALEM   IEREMIAS  
MAIESTATEM   INGENTEM  
GYNAECEUM gineceo GERANIUM  
ALIENUM   HIERONIMUM  
HIERARCHIAM jerarquía TEXERE  
AEGYPTANUM gitano GENERATIONEM  
PRODUXERAM   ARTAXERXES Artajerjes
SYRINGAM   GENTEM  
DIXI dije DIGITALEM  
LEGISLATOREM   TRAGOEDIAM  
AXEM eje TRAXI traje
REGERE   MATAXAM  
EXERCITUM   EXERCERE  
INTELLIGENTEM   EXEMPLAREM  
INTRODUXI   MAXILLAM  
EXSECUTOREM   VAXILLAM  
DIGESTIONEM   AEGYPTUM  
  • "H/-: La "h" (inicial o intercalada).

A veces es difícil saber que palabras comienzan con "h- (inicial) o no, o bien si existe la grafía "-h-" entre los signos de un vocablo, ya que en ningún caso se pronuncia esta consonante (es "muda")·

La "h" de los términos castellanos procedentes del latín tiene su origen o bien en una "H" latina puramente etimológica (no fonética), o bien en una "F-" (inicial) latina que se ha transformado en "h-" al pasar al castellano (FARINAM > harina).

En los siguientes ejemplos puedes comprobar si debe utilizarse "h" o no.

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
EXHAUSTUM   PROHIBERE  
FACTUM   AERARIUM  
HAEREDITARIUM   HAERETICUS  
AMARE   EX-HORTARI  
FACERE   AD-HAERIRE  
DES-FOLIARE   RE-FUSARE  
HEROICUM   USUM  
ERUDITUM   COHORTEM  
AF-FILIATA   FUSUM  
  • "LL/Y: Las consonantes "ll" e "y".

Podremos saber cuándo hay que escribir "ll" o "y" iniciales o interiores de muchos vocablos castellanos, que en algunas zonas son pronunciadas con una cierta relajación articulatoria (yeísmo), si tenemos en cuenta la forma latina originaria:

- La "ll-" (inicial) normalmente es el resultado de la evolución de los grupos latinos "fl, cl-, o pl-".

- La "-ll-" (interior) suele reflejar la persistencia del grupo latino "-ll".

- La "y-" (inicial) suele proceder de la "i-" inicial latina seguida de vocal (semiconsonante).

- La "-y-" (interior) generalmente es el resultado de la evolución de "-i-" latina intervocálica seguida de consonante con valor de semiconsonante (a veces "-e-") o del grupo "-di-" ( a veces "-de-") seguido de vocal.

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
FLAMMAM   CLAMARE  
PLANUM   IUGUM  
SIGILLUM   MAIOREM  
ADPODIARE   IAM  
FOVEAM   AFFLARE  
OLLAM   HABEAM  
PODIUM   PLICARE  
PULLUM   CLAVEM  
PLAGAM   VADEAM  
MAIUM   VALLA  
IANTARE   RADIARE  
PLANCTUM   RALLARE  
RADIUM   PLUVIAM  
RALLUM   VALLEM  
MEDULLA   CONIGEM  
VILLUM   COLLUM  
CUCULLUM   AMPULLAM  
  • "S/X": Las consonantes -s- y -x- en posición interior.

Estas dos consonantes proceden de las mismas latinas, aunque en algunas ocasiones la "s" haya asimilado otro sonido consonántico contiguo (NS > s). Según lo dicho, puedes deducir la grafía correcta de las palabras que se relacionan a continuación:

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
SENSUM   SEXUM  
EXITUM   EXODUM  
EXPEDITIONEM   SPHAERAM  
SCUTARIUM escudero SPECULUM espejo
EXOTICUM   EXIGERE  
SCABRARE   EXCAVARE  
EXAMEN   STUPENDUM  
SPONSUM   SPECULUM  
EXIMERE   SCANDALUM  
SPLENDIDUM   EXTRANEUM  
EXEMPTIONEM   EXHIBERE  
SCAMNUM   SPATIUM  
EXACTIONEM   EXPONERE  
STRICTUM estricto /estrecho EXTRINSECUM extrínseco
LASSUM   LAXUM  
SPIRARE   EXSPIRARE  
  • El acento de las palabras castellanas procedentes del latín.

El acento de las palabras latinas normalmente se mantiene en la misma sílaba de las palabras castellanas, tanto si se trata de cultismos como si se trata de voces patrimoniales. Conviene tener en cuenta que, normalmente, los nombres latinos (sustantivos y adjetivos) han pasado al castellano a partir del caso acusativo, aunque en algunas ocasiones lo han hecho a partir del nominativo.

LATÍN > castellano LATÍN > castellano
COLLĒGAM   OCEĂNUM  
FUTĬLEM   EXPEDĪTUM  
TARRACŌNEM   INTERVALLUM  
NICOMĒDES   PERĪTUM  
ACHILLES   TACTĬLEM  
QUADRĪGAM   CALĬCEM  

* Téngase en cuenta que en latín no se utiliza la tilde, el acento depende de la "cantidad de la penúltima sílaba": si esta es "larga" la palabra es llana, pero si es "breve" la palabra es esdrújula.

En castellano las palabras oxítonas (tradicionalmente denominadas "agudas") se acentúan gráficamente (con tilde) si terminan en vocal, en N o en S, recayendo así la pronunciación sobre la última sílaba; a la inversa, sólo se acentúan las paroxítonas (tradicionalmente "graves" o "llanas") si terminan en consonante, excepto cuando terminan en N o S (salvo que la S vaya precedida de consonante, verbigracia: bíceps). Todas las proparoxítonas ("esdrújulas" y "sobresdrújulas") llevan acento gráfico, salvo los adverbios modales compuestos con el sufijo -mente, que siguen las reglas del adjetivo formante aislado.

 

El acento se utiliza también sobre la vocal débil (I o U) de un diptongo para señalar la ruptura del mismo, el uso que tradicionalmente se reservaba a la diéresis y con que aún se la emplea en la grafía poética. La excepción es el diptongo UI, que no se considera hiato aun si se acentúa de acuerdo con las reglas precedentes.

Un buen número de monosílabos, en especial adverbios y conjunciones, llevan acento puramente diacrítico para distinguirlos de sus homógrafos; así, tu es el pronombre posesivo de segunda persona, mientras que es el pronombre personal. En varios casos el acento diacrítico se ha suprimido en las últimas ediciones de la Ortografía.