CATVLLVS ET LESBIA

II - III - V - VII - VIII - LI - LVIII - LXX - LXXII - LXXV - LXXXIII - LXXXV - LXXXVII - XCII - CVII - CIX


PASSER, deliciae meae puellae,
quicum ludere, quem in sinu tenere,
cui primum digitum dare appetenti
et acris solet incitare morsus,
cum desiderio meo nitenti
carum nescio quid lubet iocari
et solaciolum sui doloris,
credo ut tum grauis acquiescat ardor:
tecum ludere sicut ipsa possem
et tristis animi leuare curas!

2

     GORRIÓN, delicias de mi niña, con el que suele jugar, al que suele tener en su seno, al que, pidiéndoselo, suele darle la punta de su dedo e incitarlo a agudos picotazos, cuando a mi radiante anhelo le agrada jugar a no sé qué cosa querida y pequeño alivio de su dolor, confío en que entonces se calme su profundo ardor: ¡Ojalá pudiera, como ella, jugar contigo y aliviar las tristes preocupaciones de mi espíritu!

LVGETE, o Veneres Cupidinesque,
et quantum est hominum uenustiorum:
passer mortuus est meae puellae,
passer, deliciae meae puellae,
quem plus illa oculis suis amabat.
nam mellitus erat suamque norat
ipsam tam bene quam puella matrem,
nec sese a gremio illius mouebat,
sed circumsiliens modo huc modo illuc
ad solam dominam usque pipiabat.
qui nunc it per iter tenebricosum
illuc, unde negant redire quemquam.
at uobis male sit, malae tenebrae
Orci, quae omnia bella deuoratis:
tam bellum mihi passerem abstulistis
o factum male! o miselle passer!
tua nunc opera meae puellae
flendo turgiduli rubent ocelli.

3

     ESTAD DE LUTO, oh Venus y Cupidos, y cuantos hombres sensibles hay: el gorrión de mi niña ha muerto, el gorrión, delicias de mi niña, al que ella amaba más que a sus propios ojos. Pues era dulce como la miel y la conocía tan bien como una niña a su propia madre, y no se movía de su regazo, sino que, saltando alrededor, ora aquí ora allí piaba continuamente sólo a su dueña. Este ahora va por aquel tenebroso camino, de donde dicen que nadie vuelve. Y para vosotras, mal haya, malas tinieblas del Orco, que devoráis todas las cosas bellas: tan bello gorrión me quitasteis. ¡Oh maldito hecho! ¡Oh pobrecillo gorrión! Ahora, por tu causa, han enrojecido, llorando, los ojillos hinchados de mi niña.

VIVAMUS mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis!
soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel occidit breuis lux,
nox est perpetua una dormienda.
da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut ne quis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.

5

     ¡VIVAMOS Lesbia mía, y amemos, y los rumores de los viejos severos estimémoslos todos en un as! Los soles pueden morir y renacer: nosotros, tan pronto como muera la breve luz, tendremos que dormir una única noche perpetua. Dame mil besos, luego cien, luego otros mil, luego otros segundos cien, luego sin interrupción otros mil, luego cien. Después, cuando hayamos hecho muchos miles, los revolveremos, para no saberlos, o para que ningún malvado pueda mirarnos mal, cuando sepa que son tantos besos.

QVAERIS, quot mihi basiationes
tuae, Lesbia, sint satis superque.
quam magnus numerus Libyssae harenae
lasarpiciferis iacet Cyrenis
oraclum Iouis inter aestuosi
et Batti ueteris sacrum sepulcrum;
aut quam sidera multa, cum tacet nox,
furtiuos hominum uident amores:
tam te basia multa basiare
uesano satis et super Catullo est,
quae nec pernumerare curiosi
possint nec mala fascinare lingua.

7

     PREGUNTAS cuántos besos tuyos, Lesbia, son bastante y más que suficiente para mí. Cuan gran número de arena libia yace en Cirene, rica en laserpicio, entre el oráculo del ardiente Júpiter y el sepulcro sagrado del antiguo Bato; o cuan muchas estrellas, cuando calla la noche, ven los furtivos amores de los hombres: al loco Catulo es bastante y más que suficiente darte muchos besos tantos que ni los curiosos puedan contarlos ni hechizarlos con mala lengua.

MISER Catulle, desinas ineptire,
et quod uides perisse perditum ducas.
fulsere quondam candidi tibi soles,
cum uentitabas quo puella ducebat
amata nobis quantum amabitur nulla.
ibi illa multa cum iocosa fiebant,
quae tu uolebas nec puella nolebat,
fulsere uere candidi tibi soles.
nunc iam illa non uult: tu quoque impotens noli,
nec quae fugit sectare, nec miser uiue,
sed obstinata mente perfer, obdura.
uale puella, iam Catullus obdurat,
nec te requiret nec rogabit inuitam.
at tu dolebis, cum rogaberis nulla.
scelesta, uae te, quae tibi manet uita?
quis nunc te adibit? cui uideberis bella?
quem nunc amabis? cuius esse diceris?
quem basiabis? cui labella mordebis?
at tu, Catulle, destinatus obdura.

8

     MÍSERO Catulo, que dejes de hacer y decir tonterías, y lo que ves que se perdió, lo des por perdido. En otro tiempo, soles radiantes brillaron para ti, cuando a menudo venías adonde te llevaba tu niña, amada por mí como ninguna será amada. Cuando allí sucedían aquellas muchas cosas jocosas, que tú querías y la muchacha no dejaba de querer, verdaderamente soles radiantes brillaron para ti. Ahora ella ya no quiere: tú, no pudiendo, tampoco quieras, ni sigas a la que huye, ni vivas mísero, sino con obstinada mente resiste, manténte firme. Adiós, niña, Catulo se mantiene firme, y no te buscará ni rogará contra tu voluntad. Pero tú te dolerás, cuando no se te ruegue. ¡Ay de ti, criminal! ¿Qué vida te espera? ¿Quién te va a ir a visitar ahora? ¿A quién le vas a parecer bella? ¿A quién vas a amar ahora? ¿De quién se va a decir que eres? ¿A quién vas a besar? ¿A quién vas a morder los labios? Pero tú, Catulo, resuelto, manténte firme.

ILLE mi par esse deo uidetur,
ille, si fas est, superare diuos,
qui sedens aduersus identidem te
spectat et audit
dulce ridentem, misero quod omnis
eripit sensus mihi: nam simul te,
Lesbia, aspexi, nihil est super mi
< vocis in ore >
lingua sed torpet, tenuis sub artus
flamma demanat, sonitu suopte
tintinant aures, gemina teguntur
lumina nocte.
otium, Catulle, tibi molestum est:
otio exsultas nimiumque gestis:
otium et reges prius et beatas
perdidit urbes.

51

     ME parece ser igual a un dios aquel, y si no es una impiedad, superar a lo dioses aquel, que, sentándose frente a ti, constantemente te observa y te escucha reír dulcemente, lo que a mí, mísero, me arrebata todos los sentidos: pues tan pronto como te vi, Lesbia, nada de voz quedó en mi boca, sino que la lengua se entorpece, una tenue llama fluye bajo mis articulaciones, los oídos tintinean con su propio sonido, los ojos se cubren por una doble noche.
     El ocio, Catulo, es molesto para ti: con el ocio te regocijas y deseas demasiado ardientemente: el ocio, antes, perdió a reyes y prósperas ciudades.

CAELI, Lesbia nostra, Lesbia illa,
illa Lesbia, quam Catullus unam
plus quam se atque suos amauit omnes,
nunc in quadriuiis et angiportis
glubit magnanimi Remi nepotes.

58

     CELIO, nuestra Lesbia, la Lesbia aquella, aquella Lesbia, única a la que Catulo amó más que a sí mismo y a todos los suyos, ahora en encrucijadas y callejones desnuda a los descendientes del magnánimo Remo.

NVLLI se dicit mulier mea nubere malle
quam mihi, non si se Iuppiter ipse petat.
dicit: sed mulier cupido quod dicit amanti,
in uento et rapida scribere oportet aqua.

70

     CON nadie más que conmigo dice mi mujer que ella prefiere casarse, ni si Júpiter en persona se lo pide. Eso dice: pero lo que dice una mujer a su ansioso amante, conviene escribirlo en el viento y en el agua rápida.

DICEBAS quondam solum te nosse Catullum,
Lesbia, nec prae me uelle tenere Iouem.
dilexi tum te non tantum ut uulgus amicam,
sed pater ut gnatos diligit et generos.
nunc te cognoui: quare etsi impensius uror,
multo mi tamen es uilior et leuior.
qui potis est, inquis? quod amantem iniuria talis
cogit amare magis, sed bene uelle minus.

72

     DECÍAS en otro tiempo que tú sólo conocías a Catulo, Lesbia, y que no querías tener a Júpiter en vez de a mí. Entonces te amé no tanto como el vulgo a su amante, sino como un padre ama a sus hijos y yernos. Ahora te he conocido: por eso, aunque me quemo más intensamente, sin embargo, eres para mí mucho más vil y frívola. ¿Cómo es posible, dices? Porque una injuria de tal clase obliga al amante a amar más pero a bienquerer menos.

HVC est mens deducta tua, mea Lesbia, culpa
atque ita se officio perdidit ipsa suo,
ut iam nec bene uelle queat tibi, si optima fias,
nec desistere amare, omnia si facias.

75

     HASTA tal punto mi alma fue seducida, Lesbia mía, por tu culpa y de tal forma se perdió ella misma por su fidelidad, que ya no puede bienquererte, aunque te vuelvas la mejor, ni dejar de amarte, aunque hagas de todo.

LESBIA mi praesente uiro mala plurima dicit:
haec illi fatuo maxima laetitia est.
mule, nihil sentis? si nostri oblita taceret,
sana esset: nunc quod gannit et obloquitur,
non solum meminit, sed, quae multo acrior est res,
irata est: hoc est, uritur et loquitur.

83

     LESBIA, estando presente su marido, me dice muchas cosas malas: esta es la máxima alegría para aquel imbécil. Mulo, ¿no te das cuenta de nada? si, olvidada de mí, callara, estaría curada: ahora, porque gruñe e injuria, no sólo me recuerda, sino, cosa que es mucho más reveladora, está airada: esto es, se quema y habla.

ODI et amo. quare id faciam, fortasse requiris.
nescio, sed fieri sentio et excrucior.

85

     ODIO y amo. Por qué hago esto, quizás preguntas. No lo sé, pero siento que así es, y me consumo.

NVLLA potest mulier tantum se dicere amatam
uere, quantum a me Lesbia amata mea est.
nulla fides ullo fuit umquam foedere tanta,
quanta in amore tuo ex parte reperta mea est.

87

     NINGUNA mujer puede decirse verdaderamente tan amada como mi Lesbia fue amada por mí. Ninguna fidelidad hubo nunca en ningún pacto tan grande como se encontró en tu amor de parte mía.

LESBIA mi dicit semper male nec tacet umquam
de me: Lesbia me dispeream nisi amat.
quo signo? quia sunt totidem mea: deprecor illam
assidue, uerum dispeream nisi amo.

92

     LESBIA siempre me maldice y nunca calla respecto a mí: ¡que perezca si Lesbia no me ama! ¿Por qué lo noto? porque otras tantas señales son las mías: la maldigo asiduamente, pero ¡que perezca si no la amo!

SI quicquam cupido optantique optigit umquam
insperanti, hoc est gratum animo proprie.
quare hoc est gratum nobis quoque carius auro
quod te restituis, Lesbia, mi cupido.
restituis cupido atque insperanti, ipsa refers te
nobis. o lucem candidiore nota!
quis me uno uiuit felicior aut magis hac est
optandus uita dicere quis poterit?

107

     SI alguna vez algo sucede a alguien apasionado y deseoso, no esperándolo, esto es particularmente grato a su corazón. Por eso es grato para mí incluso más querido que el oro que vuelvas, Lesbia, a mí, que te deseo. Vuelves a mí que te deseo y no lo esperaba, tú misma te llevas ante mí. ¡Oh día de marca más blanca!
¿Quién vive más feliz que yo solo o quién podrá decir que hay algo más deseable que esta vida?

IVCVNDVM, mea uita, mihi proponis amorem
hunc nostrum inter nos perpetuumque fore.
di magni, facite ut uere promittere possit,
atque id sincere dicat et ex animo,
ut liceat nobis tota perducere uita
aeternum hoc sanctae foedus amicitiae.














109

     ME propones, vida mía, que este nuestro amor sea dichoso y perpetuo entre nosotros. Grandes dioses, haced que pueda prometerlo verdaderamente, y que lo diga con sinceridad y desde el corazón, para que nos sea permitido mantener toda la vida este eterno pacto de sagrada amistad.