EL DERECHO ROMANO Y SU PERVIVENCIA

 

1.- EL DERECHO ROMANO Y SU PERVIVENCIA EN ORDENAMIENTOS JURÍDICOS POSTERIORES.

1. El Derecho Romano y sus fuentes.
Para los juristas romanos, el derecho era el resultado de las leyes, plebiscitos, senadoconsultos, constituciones imperiales, edictos de los magistrados y respuestas de los Prudentes.
El mos maiorum: esto es, las tradiciones de los antepasados relativas a lo que se estima como justo, sirvió de base hasta la aparición de la Ley de las XII Tablas. Mientras no hubo leyes escritas, el dominio de los pontífices sobre el Derecho fue prácticamente total. En los libri pontificales se guardaban los dictámenes sobre cuestiones públicas, y sólo los pontífices podían consultarlos. La primera ley escrita en Roma fue la Ley de las Doce Tablas. Se admite la ley del talión y la pena de muerte para el ladrón de mieses, tuvieron algún papel como fuentes del derecho las leges, que eran declaraciones de potestad que vinculaban tanto a quien las daba como a quien las aceptaba. Podía ser de una lex privata o de una lex publica, declarada por un magistrado y recibida por los comicios que era dictada por el magistrado, donde se prestaba la autorización por parte del pueblo.
El plebiscitum no afectaba, en principio, más que a la plebe que llegó a ser una variante de la lex.
El senatusconsultum es un dictamen del Senado.

La variedad de las normas jurídicas imperiales se plasmó en las obras que sistematizaban su contenido: el codex. La primera codificación oficial fue el Codex Theodosianus, que culmina en las compilaciones de Justiniano, y se reparte en los siguientes bloques:
-Institutiones: de carácter elemental, dedicadas a los estudiantes.
-Digesta o Pandectae: compilación de textos de jurisconsultos clásicos.
-Codex: compilación de leyes, ordenadas por materias.
-Nouellae: constituciones imperiales posteriores a las compiladas en el Codex.

2. Las huellas del derecho romano.
El Corpus iuris ciuilis del Imperio Romano de Occidente, en el momento de su desintegración política y de su sustitución por los diversos reinos bárbaros, eran el Codex Theodosianus y las Nouellae.

En los nuevos reinos bárbaros el derecho queda plasmado en el Codex Euricinianus (hacia el 476)y en la Lex Romana Wisigothorum (Breuiarium Alaricianum o "Códice de Alarico", de 506).
En la España visigótica se va acentuando la desnaturalización del derecho romano en la revisión del Codex Euricinianus y en la Lex Visigothorum.
En el siglo XII, la creación de las primeras universidades trae un renacimiento de los estudios jurídicos.
Los estudios se incrementaron en los siglos sucesivos, con una orientación teórico-práctica y este mos italicus se extiende a todas las universidades de Europa durante los siglos XV y XVI.
Los humanistas del siglo XVI aplican a los textos jurídicos los métodos filológicos; en lo que se denominó mos gallicus. La inclusión en los planes de estudio condujo al desarrollo del "usus modernus Pandectarum", que intentaba conjugar el Derecho Romano con el nacional.


3. Algunos principios de Derecho Romano: los derechos fundamentales del ciudadano.
El ciudadano romano en óptima situación jurídica -ciuis óptimo iure- gozaba en el orden privado, entre otros, de los siguientes derechos:
-Ius connubii: derecho a contraer matrimonio legal.
-Ius commercii: derecho a poseer bienes, comprar, vender, etc.
-Testamentifactio: capacidad de hacer testamento y ser testigo o beneficiario.
En el orden público disfrutaba de:
-Ius suffragii: derecho a votar en las asambleas.
-Ius honorum: derecho a ser elegido para cargos públicos.
-Ius prouocationis: derecho a apelar a la asamblea del pueblo contra la sentencia de un magistrado.

En un principio sólo podían ser ciudadanos romanos los que habitaban en el territorio urbano. En el siglo I a.C, se extendió la ciudadanía romana a toda Italia. Ya en el siglo II d.C., el emperador Caracalla nombró ciudadanos a todos los habitantes del Imperio. Los únicos sujetos de derecho con toda plenitud y extensión eran los que reunían estas condiciones: ser libre, ciudadano romano y no estar sujeto a ninguna otra autoridad familiar.
La mujer romana no gozaba del ius suffragii ni del ius honorum. En época primitiva eran escasos y su situación era parecida a la de los hombres libres trabajadores. Sin embargo, en los primeros tiempos de la República comienza la cosificación del esclavo, que es la fuerza del trabajo y carece de derechos. En época imperial, con la aparición del ideal el humanismo y el cristianismo, las condiciones de vida del esclavo se suavizaron y mejoraron. No tenía derecho al matrimonio legal, pero la unión entres esclavos (contubernium) era de carácter estable y monogámica.
 

(Departamento de Latín del I.E.S. "Fuente de la Peña" en Jaén)

 

PÁGINA ELABORADA POR LAS ALUMNAS

Yasmina Aguilera Marín

Verónica Fernández Labella

(Curso 2003/04)